viernes, 19 de septiembre de 2008

La Casa de los Terreros I

La arquitectura colonial de Aculco recibió la influencia estilística y constructiva de las regiones cercanas de Michoacán, Querétaro y la ciudad de México, entre otras, llegando a darse el caso de que un mismo edificio se encontraran combinados elementos provenientes de varios de estos lugares. Ese fue el caso del magnífico edificio del siglo XVIII de las calles de Hidalgo y Rivapalacio que dividido en dos partes desde el siglo XIX llegó a nuestros días con los nombres de Casa de don Abraham Ruiz (de la que ya hemos hablado en otra entrada de esta bitácora) y de Casa de los Terreros, de la que hablaremos ahora.


Esta foto muestra la esquina noroeste de la Casa de los Terreros durante la remodelación de 1974, cuando la casa estaba a punto de cumplir 200 años, ya que fue levantada en 1776. Hacia la porte posterior, sólo el cuerpo más alto pertenecía a esta casa, el resto era la Casa de don Abraham Ruiz. Ambas formaron parte de una sola propiedad hasta el siglo XIX.


Hacia la derecha del portal, se abriá una sucesión de hermosos balcones con rejas de hierro, cerca de dos metros por encima del nivel de la banqueta. La fachada remataba en una enorme portada. La cantería de los balcones y de esta portada parecían obra del siglo XIX. Aquí, la vista que ofrecían hacia 1997 desde la plazuela José María Sánchez y Sánchez.


El elemento más notable de la fachada de la casa de los Terreros, por lo menos el más vistoso, es sin duda su portal. En él se puede apreciar lo mencionado arriba sobre las diversas influencias en la arquitectura aculquense, pues sus grandes columnas de madera le dan un aire michoacano, mientras que la portada que se abre a él - de la tienda conocida como La Botica - tiene la forma de H característica de las construcciones civiles de la ciudad de México a mediados del siglo XVIII.
(Para observar los detalles de esta portada ver Lo que dice una puerta Obsérvese la rampa que bajaba del frente del portal hacia la calle Hidalgo.


En los años sesenta, el portal de la botica fue "decorado" con anuncios de Purina. En esta fotografía se puede apreciar, además de la pintura, los detalles interesantes de los poyos a los lados de la portada y el singular enlosado de piedra que formaba las banquetas y el puiso del portal. Sólo en éste se conserva, pues el resto fue absurdamente retirado en la remodelación de 1974. Obsérvense las escaleras que han reemplazado a la rampa por la que se accedía al portal.


Hasta 1999, la Casa de los Terreros permaneció en muy buen estado de conservación. Incluso, algunas de las pocas intervenciones que sufrió fueron muy cuidadosas, como la incoporación de una pequeña portada de cantera rosa a un lado de la portada principal del portal de la botica, que se puede observar en esta foto. Esta portada, muy parecida a los balcones contiguos, procede de algún sitio del interior de la casa.


En 1999, el último de los Terreros que poseyó la casa, Ferín Terreros Tovar, la fragmentó y vendió por secciones. Esta foto muestra el momento en el que los hermosos balcones comenzaron a ser modificados para abrir accesorias comerciales bajo ellos.


La modificación ya consumada. Los balcones lucen extraños, perdidas sus proporciones originales. Las nuevas portadas de las accesorias intentan vanamente reproducir las molduras de sus jambas. Lamentablemente esto sería sólo el inicio.

3 comentarios:

  1. Hola, yo soy de Aculco. voy realizar una restauración en el centro de Aculco. Me interesaria tener una conversacion contigo para ver tu opinión dado tu interés en el pueblo. me podrías pasar tu correo o tu cell?

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  2. Con mucho gusto, mi correo es larabayon@usa.net

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  3. Si quieres contactar conmigo, envíame un mensaje con tus datos a través de esta página. No van a aparecer públicamente, no te preocupes.

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