lunes, 3 de noviembre de 2008

Las banquetas de Javier Venancio

Si estuviera en sus manos, amable lector, ¿qué haría por las banquetas de un pueblo de pretendida vocación turística? ¡Claro! darles precisamente transitabilidad: evitar hoyos, quitar mobiliario que obstruya el paso, incluso darles más anchura para hacer aún más agradable el paseo. Precisamente el ensanchar las aceras es una tendencia mundial en las ciudades más importantes, donde se intenta ya rescatar para el peatón algo de lo mucho que le ha robado el automóvil. En los últimos años, hemos visto aplicada esta idea incluso en México, tanto en la ciudad capital como en la ciudad de Querétaro.

Pero, ¿y Aculco..? Pues todo lo contrario: ahora que el Ing. Javier Venancio cuenta con abundantes recursos para "arreglar" las aceras del pueblo, lo que hemos visto es que los aplica para volverlas intransitables. Véase si no el caso de la Calle de Morelos, en particular el tramo comprendido entre Matamoros y Comonfort. Ésta banqueta, anteriormente de un ancho que la hacía bastante transitable, es ahora una tripa por la que no cabe más que una persona. Y eso, haciendo esfuerzos por pasar de costado en algunos puntos, como aquellos en los que existe un poste o donde ha sido colocado uno de los simpáticos e inadecuados arbustitos plantados por la administración municipal.

Así lucían hasta hace algunos meses las banquetas de la Calle Morelos, con una anchura adecuada para el tránsito peatonal.

Así lucen ahora las renovadas banquetas. Obsérvese la disminución de anchura, la colocación de arbustos que más parecen trampas para el peatón y el extraño borde, totalmente inadecuado para un sitio con las acaracterísticas urbanas de Aculco.

Por lo que se ve, don Venancio aspira a atraer un turismo que pase en su automóvil rápidamente por el pueblo y, sin poderlo recorrer a pie, continúe su camino como llegó. Y lo peor es que ya está comenzando a aplicar la misma receta en la calle Manuel del Mazo, que, por cierto, está siendo totalmente empedrada, lo que sí reconocemos y celebramos.