miércoles, 9 de septiembre de 2009

Casa y portal de don Alfonso Díaz

Los seis arcos de la derecha corresponden al Portal de don Alfonso Díaz, los de la izquierda a su modelo, el Portal de "Los Arcos".

El costado sur de la Plaza de la Constitución de Aculco está formado por tres casas contiguas conocidas tradicionalmente (de oriente a poniente) como "La Casa del Volcán", "Los Arcos" y la "Casa de don Alfonso Díaz". Esta vez hablaremos de esta última, la única de ellas que data de tiempos recientes, pues fue construida a mediados del siglo XX.

Las fotografías más antiguas que se conservan de la Plaza de la Constitución, nos muestran que en el sitio de esta casa existió anteriormente una edificación de pobre apariencia: apenas un muro manchado por la humedad con unas cuantas puertas y ventanas estrechas, sin marcos de cantera ni otra clase de adorno. A diferencia de las casas contiguas, ésta carecía además de la plataforma sobre la que se asientan, que permite salvar el desnivel entre la calle Allende, que queda a sus espaldas, y la propia plaza.

A mediados del siglo XX aquella pobre casa fue adquirida por don Ismael Martínez Arciniega, quien la demolió completamente para edificar en su sitio una vivienda de nueva planta. En su estructura, levantada ahora sí sobre una plataforma como las casas contiguas, la casa de don Ismael se desarrolló con un patio central rodeado por corredores a la manera de la arquitectura tradicional mexicana, aunque más tarde los corredores fueron cerrados con vidrieras para evitar el frío también tradicional en la región. Pero ese patio era el único elemento que la asemejaba a una casa aculquense típica: por lo demás, era un ejemplar característico de su época y por ello desagradablemente contrastante con las edificaciones vecinas: ventanas cuadradas y pequeñas, losa de concreto en sus techos (prolongada como marquesina hacia el exterior), herrería típica de la década de 1950 en sus vidrieras, etc. A su frente, aunque la plataforma continuaba el nivel del piso de los portales antiguos de las casas vecinas, no se le construyó un portal propio.

Al fondo de esta mala fotografía, se observa la casa construida por don Ismael Martínez, con su color amarillento original.

Tras el portal de los Terreros, asoma la casa de don Ismael. Nótese al fondo, bajo el letrero de "Hotel", el portal de "Los Arcos" cuando aún no había sido desollado, aunque ya había perdido su pretil original.

Curiosamente, en los años que siguieron a la edificación de la casa de don Ismael, las autoridades municipales utilizaron con mucha frecuencia su plataforma para realizar actos cívicos, como se aprecia en la siguiente fotografía, en la que don Napoleón Lara Rodríguez pronuncia un discurso un 16 de septiembre.



En la década de 1960, la casa fue adquirida por don Alfonso Díaz de la Vega, quien le dio nuevo nombre a la propiedad y en cuya descendencia se conserva hasta el día de hoy.

En 1974, bajo el "Programa Echeverría de Remodelación de Pueblos", se quiso unificar la apariencia de este inmueble con el entorno arquitectónico y para ello se decidió construir un portal a su frente. Se tomó como modelo para ello el portal inmediato de la casa de "Los Arcos", pero bajo dos condiciones desafortunadas: la primera, que dicho portal de "Los Arcos" había perdido ya para entonces el singular y elaborado pretil que lo adornaba antiguamente, y que con una obtusa visión petrofílica sus dovelas de piedra blanca se habían dejado a la vista.

Vista de la plataforma de la casa de don Ismael, desde el portal de "Los Arcos", en la década de 1960.

La misma vista hoy en día, con el portal construido en 1974.

El portal visto desde el extremo opuesto.

De esta manera, el nuevo portal resultó no en realidad una copia del antiguo, sino una imitación de la apariencia que los arquitectos de ese programa de remodelación le inventaron a aquél. En favor suyo, debemos decir que la forma en la que se sobrepone a la casa resultó muy afortunada para adecuarla al entorno arquitectónico; también, que el uso de los materiales tradicionales -básicamente piedra blanca y viguería de madera- resulta agradable y que, gracias a la altura que alcanza y a pesar de lo grueso de sus arcos y pilastras, posee buenas proporciones y resulta quizá el más vistoso (ciertamente no el más bello) de los portales de la Plaza de la Constitución de Aculco.

Portales del costado sur de la Plaza de la Constitución de Aculco.

Sobre la casa, debemos comentar que hace relativamente pocos años comezó a sufrir nuevos cambios que han determinado su transformación de vivienda en un inmueble con uso combinado habitacional-comercial. Primero, una de las ventanas de su frente se convirtió en puerta y se instaló en ella una taquería. Más tarde, se abrió un par de accesorias en el muro poniente de su plataforma, adornadas con sendas portadas de cantera, que resultan obscuras, estrechas y, sobre todo, chaparras por las limitaciones que impone la propia plataforma. Este proceso no ha terminado aún: hace unas pocas semanas pudimos tomar la fotografía que aparece abajo, en la que se observa la apertura de una tercera accesoria que resultará escandalosamente baja en su altura, a despecho de lo que debería ordenar cualquier reglamento de construcción u algún otro ordenamiento municipal aunque, como todos sabemos, estas normas son en Aculco letra muerta.

Costado poniente de la casa, antes de 1974.

Apertura de nuevas accesorias en el costado poniente de la casa, en agosto de 2009.

La alteración ya consumada, en octubre del mismo año.

Como dato curioso, vale la pena señalar que, cuando en el año 2007 nació la idea de agregarle un portal nuevo a la Casa de Hidalgo, su intención original era la hacer una copia de este portal de la casa de don Alfonso Díaz. Al final, se optó por construir una mala copia del mucho más elaborado y hermoso "Portal de la Primavera", situado en la misma plaza.

Vista reciente del costado de la casa.

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