viernes, 9 de septiembre de 2011

La bandera insurgente de Aculco

Recreación de la bandera de Aculco, de acuerdo con las descripciones e imágenes conocidas. La sucesión de los colores de la orilla es dudosa y no ha sido verificada con la bandera original.

El 7 de noviembre de 1810 las tropas insurgentes del cura Miguel Hidalgo y Costilla perdieron en Aculco, además de la batalla contra las fuerzas de Calleja, varias de sus banderas, estandartes y guiones. Entre ellos, de manera notable, la imagen de la virgen de Guadalupe que el sacerdote había tomado del Santuario de Atotonilco el mismo día del inicio de la insurrección.

Las noticias sobre estas banderas capturadas por las realistas proceden de diversos documentos. Por ejemplo, la relación anexa al parte de guerra del propio general Calleja especifica que fueron siete las enseñas tomadas a los rebeldes, entre ellas dos que representaban a la Virgen de Guadalupe, dos pertenecientes al Regimiento de Celaya y una del de Valladolid (1). El juez de Aculco, Manuel Perfecto Chávez, envió el 15 de noviembre una bandera más, "hallada en el monte" (2). Parece ser que esta última era la imagen de Atotonilco, que días más tarde, el 7 de diciembre, el brigadier José de la Cruz remitió al virrey Venegas por conducto de su ayudante Agustín de Iturbide desde Huichapan y al que llama "el estandarte oficial de los rebeldes, que se reduce a un cuadro al óleo de la virgen de Guadalupe con las expresiones favoritas de la insurrección. Este cuadro ha sido arrancado de un marco, según manifiesta por sus extremos" (3).

Algunas de las banderas capturadas por los realistas a lo largo de la Guerra de Independencia (1810-1821) fueron a parar a fines del siglo XIX al antiguo Museo de Artillería. Otras más habían sido enviadas como trofeos de guerra a España -como fue el caso de las banderas de Allende capturadas en la batalla de Puente de Calderón, descubiertas en años recientes por la Dra. Marta Terán y que se encuentran ya de regreso en México-. Entre las que se hallaban en la Ciudadela en 1895, estaba una bandera de muy particular forma y colorido conocida como la "bandera de Aculco" o la "bandera Aculco", sin que existiera desafortunadamente alguna referencia que aclarara su nombre, fecha de su captura y procedencia, más allá de su nombre.

Casasola, el conocido fotógrafo, tomó una placa en blanco y negro de aquella bandera tal como se encontraba entonces. Aunque muy maltratada, se alcanza a percibir el cuadriculado multicolor de su orilla y del marco central, así como los dos elementos simbólicos que la caracterizan: la macana indígena o machuahuitl y un cometa rojo.

Bandera de Aculco fotografiada por Casasola, Fototeca Nacional, INAH.

Existe otra imagen más antigua de la bandera de Aculco que procede de la obra monumental México a través de los siglos, en cuyo volumen dedicado a la Guerra de Independencia, se colocó una cromolitografía titulada "Objetos de la Guerra de Independencia". Ahí, semioculta por la famosa bandera rojinegra "El Doliente de Hidalgo" y el respaldo de una silla que perteneció al cura de Dolores, asoma la enseña con su macana y la cola del cometa. Pero, para sorpresa nuestra, aparece una leyenda bordada sobre la enseña que parece decir [AC]ULCO y la cifra del año 1810. Dicha leyenda nunca se menciona en las descripciones y no sabemos si la llevaba desde su origen, si fue colocada posteriormente y luego retirada, o si se trata simplemente de una licencia del autor del grabado para aclarar de qué bandera se trataba. El pie del grabado no aclara gran cosa, sólo indica que ésa y otras bandera "existen en el parque general de la Ciudadela de México".

"Objetos de la guerra de independencia",cromolitografía de México a través de los siglos.

Detalle de la imagen anterior en la que se observa, asomando tras el Doliente de Hidalgo, la bandera de Aculco, con una inscripción que parece decir ACULCO 1810.

Como todas las banderas del Museo de Artillería, la de Aculco pasó a formar parte de las colecciones del Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec hacia 1944. La ficha del museo especifica sus características:


Campo: Raso de seda; cuadros de colores alternados rojo, azul, dorado, crema, verde, café y anaranjado, aplicados con costura.
Leyenda: Sin leyenda
Escudo: Macana y cometa. Bordados con hilos de seda; sólo se conservan fragmentos.
Fecha: 1810-1815
Dimensiones: 149 x 135 cms.
Procedencia: Museo Nacional de Artillería.
Inventario: 10-137601.
Notas: Bandera que perteneció a José María Morelos (4).


Curiosamente, cuando el muralista Juan O'Gorman llevó a cabo su obra Retablo de la Independencia, entre 1960 y 1961, en el propio Castillo de Chapultepec, incluyó una interpretación de la bandera de Aculco y la ubicó entre el famoso estandarte guadalupano frecuentemente confundido con el de Atotonilco, y el "Doliente de Hidalgo".

Al centro, la Bandera de Aculco en el mural de Juan O'Gorman

¿De dónde procede esa bandera? ¿A qué año corresponde? ¿Se llama "de Aculco" por haber tenido su origen en este pueblo, por haber encabezado un grupo de insurgentes aculquenses, o tal vez sólo por conmemorar la batalla del 7 noviembre? ¿Acaso estuvo presente en aquel encuentro entre Hidalgo y Calleja, o quizá era portada por las tropas del coronel José Rafael Polo y llegó a ser izada en el Fuerte de Ñadó? ¿La perdieron los insurgentes en algún otro de los encuentros con los realistas, como aquél del paraje de Las Ánimas en 1812? ¿A qué grupo insurgente perteneció, a los hombres de Morelos como dice la ficha (lo cual es muy dudoso), a Hidalgo, a Rayón que fue quien controló toda esta zona en los años de 1812 y 1813?

Intentando conocer algún dato más sobre esta bandera, me dirigí al Dr. Moisés Guzmán Pérez de El Colegio de Michoacán, quien ha llevado a cabo muy interesantes estudios sobre la simbología de las banderas insurgentes, entre ellos el del Doliente de Hidalgo y otras banderas rojinegras de la época de la independencia. En comunicación personal, el Dr. Guzmán opina:


Es una bandera que desde mi punto de vista corresponde a la primera etapa de la insurrección, y no a la de Morelos, como dice la ficha.**

El orden de sus colores no concuerda con el blanco y el azul, o el encarnado, que caracterizaron a las primeras banderas insurgentes. Tampoco lleva la imagen de la virgen de Guadalupe,que por lo general portaban las banderas rebeldes. Los cuadros y el orden de los colores no corresponden a los cuadrilongos de ordenanza, ni a las que Morelos mandó manufacturar a Oaxaca el 22 de enero de 1814. En ese sentido es atípica.

Como verá por la ficha técnica, no se le pone leyenda, empero el testimonio publicado en México a través de los siglos es muy clara. Se trata de la bandera de Aculco que perdieron los insurgentes en noviembre de 1810.

En cuanto a la simbología, la macana es un arma típica del pueblo mexica y en general de los "antiguos mexicanos", al igual que el arco, la flecha y la onda; lo que es más complicado de explicar es lo relacionado con el "cometa". Tomando en cuenta que casi la totalidad de las banderas de esta época comportaban símbolos indígenas, religiosos y de la realeza española, soy del parecer que esta pieza bien pudo ser asesorada en sus motivos por algún eclesiástico, posiblemente el cura de San Jerónimo Aculco. Si fue así, entonces el cometa empalma muy bien con la tradición religiosa de la época con la que se trataba de representar la estrella de Belén, que en la tradición cristiana, la estrella de ocho picos representa los bienaventurados.

Por otro lado, en muchas culturas de la Antigüedad, en la Edad Media y también entre los americanos y africanos, el cometa no era otra cosa que un heraldo de desgracias (hambres, guerras, pestes, catástrofe universal), que en este caso era lo que sufrirían los insurgentes si no tomaban las armas para defender la religión, el rey y la patria, sus valores más preciados.

Esta idea de que el cometa representa un "presagio funesto" lo podemos observar claramente en el libro La visión de los vencidos, del Dr. Miguel León Portilla.


Podría tratarse, pues, de una de aquellas siete banderas capturadas por Félix María Calleja del Rey en la acción de Aculco del 7 de noviembre de 1810. Quizá, como dice el Dr. Guzmán, asesorada incluso en su elaboración por algún eclesiástico aculquense aunque, cabe decirlo, varios de los curas de Aculco en esos tiempos mostraron mucha hostilidad hacia los insurgentes.

Si bien todavía hacen falta muchas investigaciones para llegar al fondo del asunto y precisar la relación de la bandera con nuestro pueblo, no deja de ser interesante y afortunado que exista una bandera de la época de la Independencia que lleva su nombre. ¿No sería un acto inteligente de recuperación del pasado y de sus símbolos que el municipio de Aculco adoptara esta bandera -oficial o semioficialmente- como enseña propia?

ACTUALIZACIÓN, 22 de diciembre de 2011: Algunas novedades sobre la bandera insurgente de Aculco pueden leerse en este post.


ACTUALIZACIÓN, 23 de diciembre de 2013:

En su libro Imágenes de la Patria II: segundo recorrido por la historia (2003), J. Jesús E. Vázquez Leos afirma que "La Bandera de Aculco se representa con una macana, un cometa en cauda roja y una estrella de color negro. Este símbolo fue usado por las tropas insurgentes en la célebre batalla de Aculco por las tropas de Torres, Matamoros y Coss", sin desafortunadamente, citar su fuente.

 

ACTUALIZACIÓN, 23 de febrero de 2014:

Gracias a José Luis Hernández, lector de este blog y con el suyo propio en iztacchichimeca.blogspot.mx dedicado a San Juan del Río, tuve acceso a nueva información sobre la bandera de Aculco procedente del libro México a través de sus hombres y banderas, de Carlolina Baur Arenas (Cámara de Diputados/Fundación Cultural Baur/Plaza y Valdés, 2010). En esta obra, la autora informa haber tenido la bandera de Aculco en sus manos y haber descubierto que en efecto tuvo las leyendas "Aculco" y "1810" con que aparece en la cromolitografía de México a través de los siglos, lo que es perecptible todavía por las puntadas sobre el lienzo. Baur identifica la bandera de Aculco no con las capturadas directamente por Calleja, sino por la encontrada por el aculquense don Manuel Perfecto Chávez en el monte, cuando envió gente a explorar el campo de batalla. De manera no explicada, la autora atribuye la bandera "quizá" al regimiento de Valladolid. Finalmente , su descripción de la bandera es la siguiente: "Por aquel entonces [cuando la encontró Manuel Perfecto Chávez] tenía una inscripción a la Virgen de Guadalupe... Tiene por escudo una macana azteca, una [sic] cometa con su estrella de ocho puntas, y repartidas en el mazo ajedrezado, unas rositas de organdí". La fotografía publicada en dicha obra es la que mostramos a continuación:

 

NOTAS

1. Bustamante, Carlos María de. Campañas del General Calleja. México, 1826. Imprenta del Águila Pág. 23. Terán, Marta. “La Virgen de Guadalupe contra Napoleón Bonaparte. La defensa de la religión en el Obispado de Michoacán entre 1793 y 1814”, en Estudios de Historia Novohispana. Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Vol. 19. Pág. 91

2. Cavo, Andrés. Suplemento a la historia de los tres siglos de México, durante el gobierno español. México, 1836. Imprenta de la testamentaría de D. Alejandro Valdés. Tomo III. Págs. 287 y 288

3. Romero Flores, Jesús. Banderas históricas mexicanas. México, 1958. Libro Mex Editores. Pág. 25.

4. Catálogo de la Colección de Banderas. Museo Nacional de Historia, INAH, México, Secretaría de Gobernación, 1990. Pág. 36.

** La confusión proviene seguramente del uso de banderas ajedrezadas por el Ejército de Morelos, de acuerdo con un decreto publicado en Puruarán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario