martes, 22 de marzo de 2011

Las estaciones del Viacrucis


Una de las estaciones del muro norte del atrio.


El visitante atento seguramente habrá advertido que, adosados a los muros interiores del atrio de la parroquia de Aculco, existe una serie de nichos que albergan una cruz en su interior. Aunque no falta quien los haya creído vestigios del cementerio que existió en este lugar hasta la década de 1950, se trata en realidad de las estaciones del Via crucis, es decir, representan los catorce momentos significativos que la tradición cristiana señala en el camino de Jesús desde su aprehensión hasta que fue sepultado:


Dos estaciones y el muro atrial en esta fotografía tomada desde la torre del templo en la década de 1940.


Primera Estación: Jesús es condenado a muerte.
Segunda Estación: Jesús carga con la cruz.
Tercera Estación: Jesús cae por primera vez.
Cuarta Estación: Jesús encuentra a su madre.
Quinta Estación: Jesús es ayudado por Simón el Cirineo a llevar la cruz.
Sexta Estación: La Verónica limpia el rostro de Jesús.
Séptima Estación: Jesús cae por segunda vez.
Octava Estación: Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén.
Novena Estación: Jesús cae por tercera vez.
Décima Estación: Jesús es despojado de sus vestiduras.
Undécima Estación: Jesús es clavado en la cruz.
Duodécima Estación: Jesús muere en la cruz.
Decimotercera Estación: Jesús es bajado de la cruz y puesto en brazos de María, su madre.
Decimocuarta Estación: Jesús es sepultado.



Una de las estaciones originales.


Los monumentos que señalan las estaciones en el atrio aculquense son sumamente sencillos: están formados por un nicho practicado en el muro, reforzado por un enmarcamiento de madera, que alberga una cruz de cantera rosa apoyada en una larga peana del mismo material, en la que destaca por su tamaño y mayor ornamentación la "tablilla" del INRI. Sobrepuesto al muro y más amplio que el nicho, un marco de cantera blanca aplanada con cierre curvo, que se prolonga hasta el piso a través de una especie de pedestal-guardamalleta, produce un efecto de abocinamiento. Por su falta de ornamentación siempre he creído que son posteriores a la etapa barroca y que datan del siglo XIX, si bien la traza de los mencionados pedestales mixtilíneos podría indicar, quizá, una fecha anterior.


Estación de reciente factura, una de las construidas para completar las catorce.


Actualmente son visibles doce estaciones del Via crucis. Dos más, que se encontraban junto al muro de la antigua capilla de la Tercera Orden, quizá subsisten aún, ocultas por las buganvilias que fueron plantadas en 1974 junto a ese muro. De la docena que se puede contemplar no todas son originales, pues hace ya varios años se quiso completar su número y fueron construidas varias nuevas estaciones siguiendo con detalle el modelo de las antiguas. Se puede distinguir unas de otras por la calidad de los acabados y por la ausencia del enmarcamiento de madera en las más recientes.


Estaciones que se encontraban adosadas a lo que fue la fachada de la capilla de la Tercera Orden, actualmente perdidas.


ACTUALIZACIÓN 24 de octubre de 2011: Las mismas estaciones que estuvieron adosadas a la capilla de la Tercera Orden, en un dibujo de 1838.

Es de advertirse que en los sitios en que fueron construidas las nuevas estaciones no existían vestigios de la existencia de otras anteriores, lo que muestra cierta irregularidad en la disposición de las originales y que su número posiblemente, era de diez y no de catorce, como cabría esperar. Se puede aventurar una hipótesis para explicar ambas situaciones: quizá las capillas posas que se encuentran en los cuatro ángulos del atrio servían también como estaciones (con lo que quedaría completa la catorcena) y el mayor o menor número de monumentos colocados entre las posas respondería a la intención de adjudicar, a cada una, cierta estación de especial importancia o significado. Las estaciones se distribuían de acuerdo con el carácter procesional del atrio, de manera contraria a las manecillas del reloj; de tal manera, siguiendo nuestra idea, la estación de la capilla posa noreste pudo estar dedicada a la primera caída, la noroeste a la segunda caída, la suroeste a la tercera caída y la cuarta a la muerte de Jesús en la cruz. Es sólo una hipótesis que deberá demostrarse al analizar viejas fotografías y determinar cuál era en realidad el número original y disposición de las estaciones del atrio parroquial de San Jerónimo Aculco.


Esta fotografía muestra las dos últimas estaciones del Via crucis, que son las que muestran una disposición más irregular -se hallan casi contiguas- y sus características constructivas difieren ligeramente del resto, lo que parece explicarse por las remodelaciones y variaciones del nivel del piso.


ACTUALIZACIÓN 24 de octubre de 2011: La misma estación de la fotografía anterior, en este detalle de un dibujo de 1838.

 

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