viernes, 27 de febrero de 2009

El cementerio francés de Arroyozarco

Casi no hay aculquense que ignore que en la hacienda de Arroyozarco existío un destacamento francés en los años del Segundo Imperio Mexicano. Este destacamento fue establecido en 1864 por el coronel Castagny y permaneció hasta la retirada del ejército invasor en 1867.

Entre las huellas materiales que quedaron de la estancia de los franceses en Arroyozarco, estaba un pequeño cementerio que se hallaba a cierta distancia de la parte posterior del Hotel de Diligencias. Lo integraba un monumento central y varias tumbas bajas alrededor de él. Lamentablemente, las absurdas ideas de tesoros enterrados hicieron que en las primeras décadas del siglo XX, cuando los ejidatarios tomaron posesión de esas tierras después de la Reforma Agraria, decidieran arrasarlo con el pretexto de construir un pequeño bordo.

En vano busqué durante años algún vestigio de aquel cementerio. Concluí que algunas piedras que subsisten en el jardín del Hotel de Diligencias pudieron haberle pertenecido, pero es sólo una especulación sin mucho fundamento. Pero hace pocos años, sorpresivamente, di con un catálogo de fotografías conservadas en un álbum en el Instituto Getty de los Ángeles, California. Ahí se hablaba de una fotografía tomada en 1864, del "monumento a los soldados muertos en Arroyo-Zarco".

Por supuesto, creí que finalmente había encontrado un vestigio, aunque sólo fuera fotográfico, de aquel cementerio francés destruido. Pero cuando pude ver finalmente la fotografía, lo que encontré es que se trataba de otro enterramiento de soldados distinto de aquel, hecho en los que es todavía hoy el camposanto de Arroyozarco.



Mientras que el cementerio francés destruido por los ejidatarios fue erigido especialmente para lo soldados de Arroyozarco, y en él se sepultaron los hombres que a lo largo de tres años de presencia en el lugar fueron muriendo, en éste caso se había dado sepultura a ocho franceses que cayeron en una sola acción, el 31 de diciembre de 1863, antes de que se estableciera un destacamento fijo. Éstos solamente se hallaban de paso, algunos de regreso a Veracruz para embarcarse hacia Europa después de la campaña relámpago del general Bazaine por el Bajío. Parte de esta historia la relataba una placa colocada en medio del monumento morturio, que decía originalmente en francés:

El 31 de diciembre de 1863, ocho franceses resistieron durante muchas horas a un ataque de más de doscientos enemigos. Aquí reposan aquellos que murieron en el combate.

Entre los fallecidos, el de mayor graduación era el oficial Charles Bergensträhl, de origen sueco, que estaba próximo a regresar a su patria.



Como se puede observar en la fotografía, el sepulcro estaba formado por una pequeña barda de perfil curvo, en cuyo remate se encontraba una cruz de piedra en relieve. Bajo ella, estaba la placa con la leyenda que copiamos arriba, enmaracada en cantera. Al frente quedaban los túmulos de tierra sobre los cuerpos de los soldados, cada uno de ellos con una cruz de madera de distinta factura: desde unos simples palos cruzados hasta una intersante cruz trebolada. Una cerca de piedra parece bordear hacia el espectador el espacio dedicado a estas sepulturas.

La cruz que aparece en un plano posterior no formaba parte del monumento, sino que señalaba el centro del cementerio de Arroyozarco y es el único resto que existe de todo lo que aparece en la fotografía. Aunque es posible que este monumento funerario desapareciera sólo por el abandono y el tiempo, y no por destrucción intencional como el otro cementerio, al final tenemos los mismo: la pérdida de importantes vestigios históricos que existieron en nuestro municipio.

Vista actual de la cruz del cementerio de Arroyozarco. Como se puede ver, ha desaparecido toda huella de los sepulcros de los franceses. Además, se ha construido una espantosa capilla de cemento adosada a la cruz.

Una vista más detallada de la cruz del cementerio.

2 comentarios:

  1. hola que tal pues que mal que todo eso se halla perido serviria de mucho para que aculco fuera aun mas una maravilla historica

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  2. aculco es majico k no hay historiadores con conocimientos para una buena informacion señor presidente ojo restaure la oficina de turismo

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