Don Benjamín Rodea Castillo nació en Aculco en 1917. Fue hijo de los señores Facundo Rodea Sanabria -originario de Jilotepec- y de la aculquense María Senorina Castillo Garrido, hermana ella, por cierto, del diputado Isauro Castillo Garrido, de quien les hablé hace poco tiempo en este blog. Los padres de Benjamín eran ambos maestros, pero don Facundo también se dedicó al comercio y tuvo algúna incursión menor en la política, ya que el mismo año de 1917 se le eligió diputado suplente por el 10o. distrito del Estado de México y en 1921 fue presidente municipal de Jilotepec. Un dato anecdótico es que don Facundo estuvo casado en primer matrimonio -del que enviudó- con la señora Laura Rodea y con ella tuvo en 1896 un hijo al que también había llamado Benjamín. Supongo que este pequeño falleció en la infancia.
Los padres de Benjamín emigraron a la Ciudad de México con todos sus hijos y en esta capital su madre continuó dedicándose a la enseñanza, mientras que el padre trabajó como empleado. Mujer con inventiva, la maestra Senorina presentó a la SEP, en 1931, un aparato para la enseñanza del Sistema Solar o "artefacto para representar el sistema planetario" (Boletín de la Secretaría de Educación Pública, México, tomo X, núm. 5, marzo de 1931, p. 31.). Se le tenía por una gran recitadora y llegó a ser -a finales de la década de 1940- directora de la Escuela Ezequiel A. Chávez, en la colonia Santa Maria la Ribera. En 1949 celebró sus 30 años de labor docente, aunque su cédula profesional como profesora de educación primaria por la Escuela Nacional de Maestros data de 1948. Esta aparente contradicción no resultaba excepcional en la época, pues era común que personas con cierta preparación, pero sin estudios magisteriales formales, ejercieran como maestros. El dato importante es que ella sí llegó a obtener dicha cédula.
El matrimonio Rodea Castillo vivió muy cerca de la Escuela Normal de Maestros, en la calle de Lauro Aguirre número 160. También muy próxima a ella vivía la familia de la señorita Rosa Bandera Hernández, con quien Benjamín Rodea contrajo matrimonio civil en 1943 y religioso el 22 de febrero de 1944 en la inmediata parroquia de San Antonio de las Huertas.
Benjamín siguió la inclinación magisterial de sus padres, pero dándole un matiz particular: inventó varios aparatos "para objetivizar la enseñanza de distintas asignaturas" (como el Block eléctrico, patente 42172 del 21 de diciembre de 1942), pero, sobre todo, descubrió una técnica para fabricar pizarrones sobre masonite (tableros de fibra de madera comprimida) y láminas de acero. A partir de este descubrimiento, fundó en 1940 la empresa Pizarrones de México, S.A., que contaba con una planta en Naucalpan y llegó más tarde a ser la fabrica más importante de pizarrones de América Latina. La empresa no se limitaba a producir y comercializar pizarrones, sino también otros artículos escolares e incluso libros, como el Atlas Anatómico Objetivo. Con el tiempo, incluyó como socios a sus hermanos y a los de su esposa.
En aquellos años, el principal comprador de materiales escolares era naturalmente el gobierno federal y lo hacía en gran cantidad, por lo que la empresa alcanzó un gran éxito entre las décadas de 1940 y 1960. Una crónica de 1962 refiere algunas de estas compras y menciona de paso los esímulos que recibía del gobierno esta empresa:
Están instalando unos pizarrones "mágicos", de novísimo diseño y de un acabado que es sorprendente. Y hacia uno de esos planteles fuimos con el objeto de contemplar de cerca esta originalidad del pedagógico elemento. Allí vimos esos pizarrones "magnéticos", y los llaman así porque observamos que las letras, el gis, los mapas, figuras geométricas y el mismo borrador se adhieren al pizarrón, y el que los utilice puede con facilidad ir moviendo los útiles a su antojo y conforme los necesite. De color azul agua, estimulante, muy agradable, se escribe en ellos nítida y silenciosamente, y además tienen una dureza extraordinaria, de tal manera que los niños nunca los podrán maltratar. Supimos también que estos novedosos y útiles pizarrones, fueron contratados con la firma "Pizarrones de México", industria nacional que viene distinguiéndose en la fabricación de distintos materiales pedagógicos, sus pizarrones mágicos, para usarse en las construcciones educacionales modernas. Grande fue nuestra satisfacción al contemplar estos elementos tan valiosos a la educación, pues no olvidamos que el señor Presidente de la República, licenciado Adolfo López Mateos, ha demostrado siempre un primordial interés por el fomento educativo de nuestro país, habiéndose traducido en el presente caso por medio de un estímulo para esta industria mexicana, que fabrica novedosos e interesantes pizarrones de singular calidad. En el presente, en todas las escuelas primarias y secundarias que construye el Departamento del Distrito Federal , se instalan estos novedosos y útiles pizarrones; con ellos se satisface una necesidad de los nuevos lineamientos de la enseñanza, lo cual se traducirá en una mejor educación. Así , estas escuelas del Departamento del Distrito Federal, estarán equipadas en ese aspecto al igual que las estadounidenses y europeas, pudiendo considerarse desde ahora y sin hipérbole, como las mejores del país, habiéndolo entendido de esta manera el propio Regente de la ciudad, el licenciado Ernesto P. Uruchurtu, cuyo afán por el constante mejoramiento de la ciudad ha recibido el unánime aplauso de la sociedad. Fuente: revista Hoy, 17 de febrero de 1962, p. 43.
Entre 1957-1958, Benjamín patrocinó la misión político-educativa dentro de la campaña de Adolfo López Mateos a la presidencia de la República, que se desplegó con el lema "Fomentando la educación iluminaremos más la senda por la que ya México marcha". Participó después en la fundación de Dirección General Publicitaria de Fomento Educativo Nacional, que se convirtió más tarde en el Consejo Nacional de la Publicidad. Ahí, en 1960, se ocupó de la campaña de restauración de escuelas bajo el lema "Mejores escuelas harán de nuestros hijos mejores mexicanos".

Don benjamín Rodea muestra uno de sus pizarrones magnéticos al presidente Adolfo López Mateos, 1961.
Don Benjamín Rodea en realidad no visitaba Aculco con frecuencia. Pero una de sus visitas quedó consignada en la columna "Multicosas" de Bernardo Alcántara, en el periodico Aculco del 30 de septiembre de 1959: "Después de muchos años de no venir a Aculco, el domingo pasado nos visitó el Sr. D. Benjamín Rodea Castillo, Gerente de la importante negociación "PIZARRONES DE MÉXICO", y nos dijo que lo había encontrado tan simpático y atractivo que espera visitarlo con más frecuencia, ya que es el pueblo donde él nació". Aquella visita de Rodea tuvo además otro resultado: la donación de pizarrones para la escuela secundaria del pueblo, como relata el número de enero de 1960 del mismo perioriquito local:
La esposa del Señor Presidente de la República Obsequia Preciosos Pizarrones a la Secundaria "Pizarrones de México" en la Secundaria Hay un refrán muy antiguo que dice: "El que no llora, no mama", y realmente que se ha cumplido una vez más, y para satisfacción nuestra, a favor de este Aculco querido. Todos conocen el dinamismo, la enorme capacidad mental que se encierra en la distinguida persona de nuestro paisano el señor D. benjamín Rodea, autor y realizador de los extraordinarios y útiles "PIZARRONES DE MÉXICO", considerados por quienes esto entienden, como un prodigio y una revolución dentro del material escolar, y clasificados como los mejores del mundo. Pues bien, bastó abrir la boca, que D. Melitón Alcántara, Presidente del Patronato de la Escuela Secundaria “VENUSTIANO CARRANZA” llorara tantito al Sr. Rodea, exponiéndole el lamentable estado de los pizarrones de su Secundaria, para que éste, que ha entrado de lleno en el grupo de personas amantes y finos en todo lo que a progreso y mejoramiento de Aculco se refiere, sin guardar a que el lloro se convirtiera en sollozo, hiciera un espontáneo ofrecimiento de 11 hermosos pizarrones que dieran categoría a las aulas de la Secundaria de Aculco. Pero no paró ahí la cosa. El señor Rodea que, precisamente por ese dinamismo, y esa personalidad de que hablábamos arriba, está en contacto muy cercano con la señora Eva Sámano de López Mateos, habló del ofrecimiento hecho con la esposa del Sr. Presidente de la República, y fué la misma señora esposa del Presidente quien, en un gesto de distinción que tanto honra a Aculco, hiciera saber al señor D. Benjamín Rodea que ella misma quería hacer el obsequio de los pizarrones a nuestra Secundaria. Sus múltiples compromisos y ocupaciones imposibilitaron a nuestra distinguida donadora asistir personalmente al acto de colocación de dichos pizarrones, y nombró como su representante a D. Benjamín Rodea, para que, al mismo tiempo que lo hacía portador de una carta, él en su nombre hiciera la entrega oficial. Fué, pues, D. Benjamín, quien en el momento de colocación de los pizarrones en las Aulas de la Secundaria, dió lectura al contenido de la carta firmada por la señora del Presidente de la República, siendo muy aplaudida. “ACULCO” se complace en resellar este gesto tan distinguido de la Primera Dama de la República hacia nuestro pueblo, al mismo tiempo que reitera su profundo agradecimiento a nuestro amigo D. Benjamín Rodea, por cuyo conducto y a cuya iniciación se debe el que la Secundaria de Aculco, luzca muy orgullosa sus magníficos pizarrones que tanto facilitan el trabajo escolar, por sus múltiples aplicaciones que son producto del esfuerzo y del talento de su prodigioso ingenio. ¡MUCHAS GRACIAS, D. Benjamín Rodea y que su noble trabajo se vea siempre coronado con grandes éxitos.
La cercanía con los políticos de que tanto presumía don Benjamín terminó, sin embargo, por pasarle factura. Uno de sus socios en Pizarrones de México era ni más ni menos que Ezequiel Padilla, importante político guerrerense que fue diputado, senador, procurador general de la república, embajador, catedrático de la UNAM, secretario de Educación Pública y secretario de Relaciones Exteriores, entre otros cargos, y supo mantenerse sorprendentemente vigente desde el Maximato callista hasta el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. Al parecer, la sociedad entre Rodea y Padilla fue fructífera hasta mediados de la década de 1960, cuando terminó de manera bastante abrupta:
El Sen. Ezequiel Padilla y su Hijo Edgardo Acusados de Varios Delitos Lío Derivado de un Negocio Industrial que estableció en Sociedad con un Individuo MEXICO, D. F., febrero 24 (AEE).— Benjamín Rodea Castillo acusó al senador Ezequiel Padilla y a su hijo Edgardo Padilla Couttolenc, en la Procuraduría del Distrito Federal, por los delitos de fraude, abuso de confianza, homicidio en grado de tentativa, amenazas y otros, según acta que radica en la mesa 22 de la mencionada dependencia. Rodea Castillo acusó a Ezequiel Padilla de haberse apoderado mediante argucias, de la empresa Pizarrones de México, que en la actualidad tiene un valor de dos y medio millones de pesos. Puntualizó que Ezequiel Padilla y su hijo entraron en sociedad, expulsándolo y quedándose con el negocio. El denunciante afirma que fue atacado el día 29 del pasado enero por Gabriel Herrerías, incondicional del senador, y que pudo repeler la agresión. Señaló que para visitar al senador Padilla, será necesario que la Cámara de Senadores se erija en gran jurado, debido a la impunidad de que goza Ezequiel, y que para ello enviará una copia de su acusación al cuerpo legislativo. Si la Cámara —dijo— se abstiene de conocer el caso, el querellante se reserva sus derechos para acusar a Padilla cuando termine su periodo en la misma. Rodea Castillo informó que durante la sociedad con Padilla no le cubrieron $750,000.00 que invirtió en montar las oficinas de la empresa y un taller que costó más de $100,000.00. Agregó que tampoco le cubrió su sueldo mensual de $15,000.00, ni las utilidades, que fueron de más de $125,000.00. Puntualizó que interpuso juicio laboral en la Junta de Conciliación y Arbitraje, y que ha sido presionado y amenazado de muerte para que se desista del juicio. Fuente:El Informador, 25 de febrero de 1966
Un mes después de que se denunciara la maniobra de Ezequiel Padilla y su hijo para despojarlos de todos sus derechos en Pizarrones de México, el senador denunció a su vez a don Benjamín y a su esposa por el delito de abuso de confianza por la suma de veintitrés mil pesos. El matrimonio tuvo que comparecer ante el juez, ante quien insistieron en que ellos eran las víctimas.
El pleito se prolongaría por años. Ezequiel Padilla y su hijo, además, supuestamente desmantelaron la empresa y vendieron la mayor parte de sus instalaciones a espaldas de sus socios. El fraude se estimaba en tres millones de pesos de la época (unos 35 millones de pesos actuales). En 1970 la parte acusadora obtuvo de un juez de Tlalnepantla una orden de aprensión contra Padilla y las autoridades detuvieron en efecto a su nieto, también acusado, Alejandro Gómez Padilla. Del resultado final del caso no tengo información.
Don Benjamín cambió en 1971 su residencia a Querétaro, donde fundó y urbanizó el fraccionamiento -más bien modesto- de Los Ángeles de Santa Rosa, en Santa Rosa Jáuregui, y creó una industria alimentaria, Alimentación Familiar Apetitosa, S.A.de C.V., que fue centro de capacitación para mujeres campesinas y planta piloto para un programa nacional y tenía oficinas en la Ciudad de México, en la calle de Lago Merú número 45, colonia Granada.
Rodea fue también, a su modo, un hombre de letras. En 1965 escribió el ensayo "Tardía respuesta a un amigo", sobre los temas de enseñanza, personalidad, honradez, felicidad y éxito. Cuatro años después publicó un libro sobre su pleito con Ezequiel Padilla, titulado Maquinación de fraude de un senador, caso Benjamín Rodea Castillo vs Ezequiel Padilla, "Pizarrones de México", S.A., de 1965 1969. Insistió sobre ese tema en sus siguientes libros: En lucha desigual contra un político (1966), Injusticias por doquier (1978), y Mi peor error, creer en el sistema (1983). Finalmente, en 1991 escribió un curioso volumen titulado Método Entusiasmo, del que se llegaron a imprimir casi 20 mil ejemplares, el cual ofrecía "desarrollar simultáneamente las energías físicas, morales e intelectuales; crea y proteje la 'buena suerte'; propicia el rechazo a los vicios y se logra mucha fuerza y larga vida". Era, a decir suyo, "su último esfuerzo dentro de la modernización educativa".
Desconozco la fecha de su fallecimiento.






