Mostrando entradas con la etiqueta tiendas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tiendas. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de abril de 2025

La nueva Bodega Aurrerá: ¿un bodrio o un edificio adaptado al entorno?

Salgo por un momento del retiro temporal en el que he puesto a mi blog en los últimos meses para hacer algunos comentarios acerca de la nueva Bodega Aurrerá que se está construyendo en lo que antes era un baldío junto a la carretera que une a Aculco con Santa María Nativitas, antes de llegar al libramiento. Esta construcción -una estructura de acero de tipo industrial- se ha levantado con gran rapidez y se dice que en poco tiempo abrirá sus puertas al público, pues la empresa se encuentra ya en el proceso de reclutamiento de personal. No es mi intención en este momento hablar de las ventajas económicas y laborales que pueda traer este establecimiento. O, por el contrario, de las afectaciones que puede sufrir el comercio en pequeño, o los pequeños supermercados que ya existen en el pueblo, como la tienda 3B que se levanta a unos 200 metros de distancia. Hablemos más bien de imagen urbana, que es uno de los temas centrales de este espacio.

Las grandes tiendas de autoservicio suelen ser elementos de gran impacto en el tejido urbano, debido a diversos motivos: ocupan una gran superficie, exigen un interior diáfano que sólo se logra con estructuras voluminosas, bajo el modelo habitual incluyen grandes zonas de estacionamiento, suelen tener grandes letreros publicitarios con colores llamativos y, finalmente, inducen una mayor carga vehicular tanto por parte de su clientela como la que causan los camiones que le proveen de mercancía. Muchas de estas situaciones le son inherentes al negocio y por eso las autoridades deben tener mucho cuidado al coneceder permisos para este tipo de comercios, cuidando en todo momento que su presencia sume a la oferta de bienes y servicios, y no se convierta en un factor de deterioro del sitio en otros aspectos, como resulta tantas veces.

Pero vayamos al punto que me preocupa más en este momento: su imagen urbana. Las Bodegas Aurrerá tienen normalmente una imagen en arquitectura, colores y publicidad que desentona completamente de lo que exige un sitio protegido en su arquitectura como es Aculco. Cualquiera de ustedes lo ha visto: grandes bodegas blancas con inmensos letreros de un verde llamativo con elementos rojos y amarillos que ofenderían hasta a un ciego. ¿Es eso lo que pronto veremos en Aculco?

Espero que no. Y lo espero sinceramente porque confío en que las autoridades municipales y la propia empresa hayan tomado medidas para mitigar ese impacto visual que sería tan nocivo para un sitio del Patrimono Mundial, Pueblo Mágico, Pueblo con Encanto y Pueblo Típico. Existen antecedentes de esa adapatación al entorno que las Bodegas Aurrerá han hecho en otros sitios que comparten características con nuestro pueblo: lo han hecho en Teotihuacan, en Celaya, en Atlixco, en Huichapan, en Xilitla, en Izamal, por ejemplo, y debería exigirse que se hiciera lo mismo para Aculco. Es cierto que el lugar se encuentra fuera del perímetro protegido por la declaratoria del Camino Real de Tierra Adentro, pero el Reglamento de Imagen Urbana del municipio impone reglas a todo su territorio que debemos exigir que se respeten, especialmente en una construcción con un alto impacto como será ésta. Hago un serio llamado a nuestras autoridades municipales para que procuren que sea así.

Aquí algunos ejemplos de Bodegas Aurrerá que respetan su entorno urbano y arquitectónico. Ojalá la de Aulco tenga una apariencia parecida:

ACTUALIZACIÓN: 24 DE ABRIL DE 2025

Pues las preocupaciones eran fundadas: la Bodega Aurrerá de Aculco no respetará la imagen urbana del municipio establecida en el Bando Municipal y el Reglamento de Imagen Urbana:

ARTÍCULO 81.- Queda prohibido en la Cabecera Municipal, Zona Conurbada y Vías de Acceso Principales:

I. Construir edificaciones mayores de dos plantas con estilo arquitectónico diferente al estilo típico de la Cabecera Municipal. Los muros deberán ser blancos con acabados en cantera y herrería negra, con un estilo arquitectónico colonial, de acuerdo a las características contenidas en el Reglamento de Imagen Urbana del Municipio de Aculco.

ARTÍCULO 83.- Como norma tendiente a la protección, conservación y mantenimiento de la Cabecera Municipal, Zona Conurbada y Vías de Acceso Principales, los anuncios, avisos, cableados telefónicos, aparatos sonoros, sitios de automóviles, kioscos, templetes, juegos, puestos y toda construcción permanente o provisional, que dañe la apariencia típica del lugar deberán ajustarse a las características y normas contenidas en el Reglamento de Imagen Urbana de Aculco.

ARTÍCULO 84.- A quien infrinja lo establecido en el presente capítulo y sin menoscabo de sus derechos, será sancionado de conformidad con lo establecido en este ordenamiento. Ojalá el Ayuntamiento tome las medidas correspondientes a esta franca violación de la ley.

ACTUALIZACIÓN: 26 DE JUNIO DE 2025

Afortunadamente, la Bodega Aurerá respondió a la preocupación que expresamos aquí y ajustó su cromática al Reglamento de Imagen Urbana del Municipio. Agradezco su atención a nuestra queja.

Habría sido muy bueno también que plantaran algunos árboles en su desolada banqueta:

sábado, 30 de abril de 2016

La Casa del Volcán... y lo que le empieza a brotar

En una de las esquinas más significativas del centro de Aculco, en la que convergen la Plaza de la Constitución y la Plaza Juárez (antes Plaza Hidalgo), y en contraesquina del Portal de la Primavera, existe una antigua casa destinada al comercio desde hace más de un siglo. El nombre con el que se le conoce, la "Casa del Volcán", se lo dio justamente una de las tiendas que existieron ahí llamada El Volcán de Orizaba, propiedad hacia 1901 de don Loreto Alcántara, de conocida y respetada familia aculquense que poseyó varios comercios en Aculco entre fines del siglo XIX y principios del XX. Don Loreto, además, fue presidente municipal de Aculco en 1905, 1908, 1912 y 1916. Este inmueble se encuentra listado en el Catálogo de Monumento Históricos del INAH con el número de clave 1500300010006.

Gracias a su excelente ubicación, existen muchas imágenes de esta casa -que lleva el númnero 7 de la Plaza de la Constitución- por lo menos desde 1838. Al observar algunos de sus detalles del edificio, sin embargo, es posible apreciar que para aquel año debió ser ya una casa vieja, quizá con más de un siglo encima. Su gran portada principal, que mira hacia la Plaza de la Constitución y alberga hoy en día una papelería, parece datar de las primeras décadas del siglo XVIII, lo que se refleja en su clave adornada al gusto barroco, el curioso almohadillado del dintel y las jambas que se alargan hasta la cornisa, dándole esa forma de H tan peculiar de la arquitectura novohispana. En algunas otras de las accesorias que se abren hacia esta misma plaza, los capialzados de las puertas que dan hacia el interior tienen forma de concha, característica también de las construcciones de esa época.

La casa tiene tres frentes. Los que dan hacia las dos plazas tienen adosados sendos portales de teja apoyados en pilares de mampostería con basas y capiteles de piedra blanca (sólo los pilares que dan hacia la Plaza de la Constitución son originales, los otros fueron derribados por un camión hace pocos años). Los portales se alzan sobre un terraplén, casi un metro sobre la calle en el punto de mayor desnivel, y conservan uno de los enlosados de piedra más antiguos e interesantes de Aculco. El tercer frente de la casa da hacia la calle de Allende y es sumamente sencillo, con sólo algunas accesorias sin adorno alguno.

Toda la casa era originalmente de una sola planta, como lo muestra el dibujo de 1838. Fue en las primeras décadas del siglo XX que se construyó a lo largo sólo del costado oriente (el que da hacia la Plaza Juárez) una planta alta con techo de teja a dos aguas, en la que se abren dos balcones en los extremos y una serie de pequeñas ventanas en su lado mayor. El interior debió ser el habitual de las casas del pueblo (un patio ajardinado y dos crujías con corredores formando una escuadra), pero no contaba con corrales, lo que limitaba su uso pues éstos eran muy útiles no sólo para criar aves y algún ganado, sino también para disponer los excrementos humanos. De cualquier manera, el uso cada vez más intensivo como comercio determinó que el patio se fuera cubriendo desde tiempo atrás con tejados.

La Casa del Volcán permaneció largas décadas sin mayores cambios en su aspecto, salvo la ampliación (no muy bien realizada) de alguna de sus accesorias hacia la Plaza Juárez. Pero hace poco tiempo, como haciendo gala de su nombre, empezaron a "brotarle", a "hacerle erupción" construcciones sobre la azotea. El primer indicio fue un deleznable cuartucho con pilares y vigas de concreto visible desde la Plaza de la Constitución. Pero ahora ya es más notable, vista desde la calle de Allende, toda una nueva construcción que parece surgir desde el patio mismo de la casa y que aparentemente ocupa todo el espacio de éste. Es decir, una nueva casa de concreto y tabicón está siendo construida en medio de la antigua casa de piedra y madera. Estoy seguro de que obra tan lastimosa no debe contar con permisos de construcción del Ayuntamiento, ni tampoco con la autorización del INAH, necesaria para una construcción que es Monumento Histórico y más aún al estar situada en un Sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Pero más allá de esta parte administrativa, lo verdaderamente lamentable es que Aculco siga perdiéndose piedra a piedra, transformándose sin sentido, sin que a nadie le importe y sin que a las autoridades se les ocurra hacer uso de las herramientas legales que tienen para impedirlo. Se les llena la boca al decir "Aculco pueblo mágico", "Aculco Patrimonio de la Humanidad", y la magia y el patrimonio se les van, como arena entre las manos...

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El Faro

El portal de El Faro



Con el nombre de "El Faro" -por la tienda que albergaba en sus accesorias- pero también como la casa de don Domitilio Alcántara o más recientemente de don Gonzalo Ruiz (en cuya descendencia aún se conserva), se conoce a la casa que se encuentra el la esquina de la Plaza de la Constitución y Plazuela José María Sánchez y Sánchez. Se trata de un inmueble formado por construcciones de diversas épocas que se fueron yuxtaponiendo, si bien su aspecto exterior, bastante homogéneo, quedó definido a principios del siglo XX. Su parte más antigua, empero, se remonta al siglo XVIII y debió ser en ese entonces una casa de importancia, ya que conserva vestigios como la hermosa portada barroca del cuarto esquinero.



Fachada con ventanas tapiadas hacia la plazuela José María Sánchez y Sánchez.



Cubo del zaguán de la puerta que da hacia la misma plazuela.



Según parece deducirse de diversos documentos del archivo municipal, esta casa era originalmente más reducida, pero las autoridades le permitieron ocupar un espacio de la plaza José María Sánchez y Sánchez, frente a la Casa del Puente, en el que existía un socavón utilizado sólo como basurero. Ello redujo naturalmente las dimensiones de la plaza y dio al portal de la Casa del Puente el carácter de pasadizo hacia la Calle de Iturbide que originalmente no tenía. La casa de El Faro ganó así regularidad en sus tres fachadas. Al interior del inmueble, en cambio, la articulación de espacios se hizo todavía más extraña, aunque en términos generales sus principales habitaciones se distribuían alrededor de dos espacios abiertos: un pequeño patio irregular al sur y un pequeño patio porticado más antiguo al norte.



Al fondo, la casa de El Faro en la década de 1960. Nótese su cubierta a un agua que fue modificada en 1974.



Uno de los pilares de la casa en este detalle de una fotografia de la década de 1930. Nótese que la casa mostraba sus muros de piedra aparente.



La casa desde la torre de la parroquia en 1959. Aquí ya muestra sus acabados de colro rosado con los que llegó hasta el año de 1974.



El cuerpo principal del edificio lo forma el área de accesorias, como corresponde a un edificio con vocación comercial. Los vanos de estas accesorias están exornados con portadas de cantera rosa con jambas y dintel dentado, ligeramente curvo este último, y clave resaltada. Por el lado de la plazuela José María Sánchez existe un acceso para carros que, aunque comparte el reslte en la clave, está hecho de otro tipo de cantera. Por el lado de la Plaza de la Constitución existe una pequeña portada de piedra muy sencilla en el mismo plano de las otras, y la portada barroca que ya mencionamos arriba en el pequeño cuarto que se prolonga unos metros hacia el oriente. En este costado existe un portal con cuatro columnas de mampostería de cantera blanca a las que en 1974 se les agregaron las lamentables molduras de ladrillo para uniformarlos con los portales de la Casa de los Lara Mondragón y de El Triunfo. En esta época también, se modificaron las cubiertas de las accesorias, de modo que se formó una techumbre de teja de dos aguas donde antiguamente era de sólo un agua.



Portal de la casa hacia la Plaza de la Constitución.



Al interior de la accesoria principal existe el único mueble de tienda antiguo que se conserva en la Plaza de la Constitución de Aculco y posiblemente el último en uso en todo el pueblo. De una gran senzillez, su principal adorno es la balaustrada que lo corona.



Detalle de una de las portadas dentadas de principios del siglo XX.



Interior de la tienda.



Portada del siglo XVIII que mira hacia la Plaza de la Constitución



Si bien el exterior de la casa de El Faro luce impecable y la instalación de nuevos comercios ha respetado los antiguos vanos en sus dimensiones e integridad, el interior del edificio (con excepción de las propias accesorias) se halla en un estado próximo a la ruina. Algunas zonas, como el segundo patio, se encuentran totalmente invadidas por la maleza mientras una buena parte de las habitaciones han perdido sus techos de teja. Grandes hoyos se advierten en las cubiertas aquí y allá, sin que se perciba la mínima intención de repararlos o, por lo menos, detener el deterioro. Si esta situación se prolonga durante más tiempo, seguramente en pocos años restará de esta casa poco más que su fachada.





Dos vistas del deterioro de las techumbres de teja de esta casa. Se observan también algunos vestigios del color que mostraba en su fachada hasta la remodelación de 1974. En la foto inferior, al fondo, el caos arquitectónico de las casas construidas en las últimas dos décadas en la Calle de Abasolo.