viernes, 27 de marzo de 2026

El equilibrista del atrio

Si existe una imagen enigmática y sorprendente de Aculco es esta vista del atrio parroquial tomada a principios del siglo XX, muy probablemente después del terremoto que asoló la región en noviembre de 1912. La imagen perteneció al Arq. Édgar Serrano Pérez, antiguo cronista de Acambay, quien muy generosamente me la obsequió hace unos pocos días.

La escena resulta de lo más curiosa: un acróbata camina por la cuerda floja –tendida entre la torre del templo y unas largas vigas ubicadas al centro de la explanada– equilibrándose con una garrocha. Por debajo de él, un grupo sostiene la insignificante red que le servía de protección en caso de caída. Mientras tanto, una abigarrada multitud de hombres, mujeres, y niños, indígenas de manta, charros ensarapados e individuos de toda condición, contemplan el raro espectáculo, presentado quizá en la fiesta patronal del 30 de septiembre.

La presentación de equilibristas -hombres y mujeres- estuvo entre los espectáculos más populares de la época, especialmente antes del estallido de la Revolución en 1910. Fue muy famoso el equilibrista Miguel Robledilla, al que los periódicos solían calificar como el mejor del mundo. Según parece, el acto máximo de estos hombres de circo era el que llamaban "El paso del Niágara", pues se inspiraba justamente en el que realizaban acróbatas estadounidenses para cruzar de un lado al otro del río donde se hallan las cataratas de ese nombre, entre la frontera de Estados Unidos y Canadá. Ese parece ser el acto que muestra en la fotografía, y sabemos que se realizaba en pueblos relativamente cercanos del Estado de México gracias a un artículo publicado en el periódico El Diario del miércoles 17 de marzo de 1909 sobre los festejos que se realizaron en Ixtlahuaca para celebrar la declaratoria de un nuevo gobernador:

A mediodía, el equilibrista Eugenio Reyes efectuó el atrevido acto llamado "El paso del Niágara", cruzando el espacio sobre un alambre tendido entre la torre de la iglesia parroquial y la azotea del Palacio, siendo calurosamente ovacionado por la multitud.

Aunque se sabe por tradición oral que llegaron a darse funciones circenses en el patio del antiguo Palacio Municipal de la calle Juárez y está documentada la presencia de "cómicos de la legua" en la hacienda de Arroyozarco, no hay noticia de eventos como el que se ve aquí. Sin embargo, así de insólito como debió ser, abre una interesante línea de investigación dirigida a averiguar quién era aquel equilibrista, si actuaba solo o se trataba de alguna compañía, y el año en que presentó su acto en Aculco. En la parte posterior de la fotografía se encuentra una firma que no he podido descifrar, con una rúbrica que se asemeja a una clave de sol invertida. ¿Será la del equilibrista, la del empresario o simplemente del dueño original de la foto? ¡Quién lo sabe! Pero deja abierta la posibilidad de averiguar quién era el desconocido acróbata.

Si la escena misma que muestra la fotografía es sugestiva, el entorno arquitectónico en el que se da no lo es menos, ya que retrata el atrio cuando era todavía un cementerio con tumbas a ras de tierra, nichos en los muros y sepulcros de mayor entidad, algunos verdaderamente notables. Un par de ellos pueden advertirse muy cerca de la fachada de la antigua capilla de la Tercera Orden (que había perdido ya su cubierta). Más extraordinaria resulta la presencia del pedestal escalonado de la cruz atrial, que porta sin embargo una gran cruz de madera que seguramente no era ya la original, que fue colocada en 1708 y que posiblemente era de piedra.

Aquí les presento algunos detalles de la fotografía, al lado de versiones coloreadas de los mismos (algo distorsionadas por la IA) que permiten apreciarlos con un poco de más claridad.

La fotografía ya fue publicada anteriormente en algún libro, pero descrita por error como una vista de la antigua parroquia de Acambay, destruida en 1912 por el terremoto del 19 noviembre.

viernes, 20 de marzo de 2026

En proceso la restauración de la capilla de Santa Ana Matlavat

La antigua capilla del pueblo de Santa Ana Matlavat es una de las joyas del patrimonio histórico aculquense. Aunque sencilla en apariencia, su ábside ochavado y almenado se remonta al siglo XVI y es por ello una de las construcciones más antiguas de nuestro municipio. En su interior, aunque maltratado e incompleto, se encuentra uno de los pocos retablos barrocos que sobreviven en Aculco. Su torre, campanas, cruz atrial, portada, portón casetonado de madera y tantos otros detalles la vuelven además un sitio de enorme atractivo para el visitante. Además, por supuesto, de la propia historia del pueblito, que ha sido identificado como uno de los posibles puntos por los que pasó la peregrinación azteca en su camino desde Aztlán hacia el Valle de México.

Como es natural, varias veces he escrito sobre Santa Ana Matlavat en mi blog. Aquí les paso las ligas por si les interesa conocer un poco más de él:

Santa Ana Matlavat: un posible punto de la peregrinación azteca En camino a la ruina: la capilla de Santa Ana Matlavat El "altar roto" de Santa Ana Matlavat Santa Ana Matlavat: cuando las cosas se hacen bien "La xocoyota de la casa" Fragmentos de la historia otomí de Aculco

Por varios años la capilla sufrió daños, principalmente por grietas que aparecieron en el ábside (que eran ya visibles en 1997, cuando tomé la fotografía que encabeza este texto). También la techumbre de la nave se fue estropenando sin que los arreglos provisionales sirvieran mucho para detener su camino hacia la ruina. La construcción de un nuevo templo, justamente enfrente del antiguo, parece que además concentró los recursos de la feligresía en esa obra y los apartó de la vieja capilla.

Hace unos años, sin embargo, surgió entre los propios vecinos de Santa Ana el deseo de recuperar su patrimonio. Una primera acción, verdaderamente digna de elogio, fue la restauración de la imagen titular de santa Ana, del siglo XVIII y con un poco frecuente estofado en plata. Después se interesaron por la restauración de la capilla, obtuvieron dictámenes y permisos del INAH, y ahora con gran alegría puedo decirles que la restauración está avanzando y se lleva a cabo de manera correcta, bajo las normas a seguir en este tipo de edificios históricos.

Según la licencia de obra, que incluyo aquí, la restauración se concentrará en el arreglo de las cubiertas de la nave y el presbiterio, el "cosido" de los muros del ábside que presentan grietas y la reconstrucción de la parte colapsada de la sacristía. La serie de fotografías de aquí les muestro me fueron enviadas por Daniel Cano, un joven de ese pueblo que desde hace varios años se ha mostrado muy interesado en el patrimonio del municipio. Ya les iré mostrando algunas más conforme reciba más actualizaciones de parte de Daniel, a quien le agradezco mucho las imágenes..

sábado, 7 de marzo de 2026

Pregones

En el año de 1766 el rancho de Almoloya, por otro nombre Toxindejé en lengua otomí, dentro de la jurisdicción de Aculco, salió a público remate después de que le fuera embargado a sus dueños, los herederos de su dueño anterior don Gabriel Lorenzo Magos (su viuda Clara Francisca Pérez, su hijo Clemente Joseph y por lo menos otra hija menor), principalmente debido a deudas. Este rancho era una posesión muy antigua, que databa de tiempos del virrey don Luis de Velasco y se hallaba desde su origen en manos de la pequeña nobleza otomí de la región, aquellos que en los viejos documentos aparecen calificados como "principales" o "caciques". La dueña original, en el siglo XVI, fue la india principal doña Ana de Granada.

El rancho de Toxindejé se hallaba "como a distancia de una legua, poco más o menos, de este pueblo de San Gerónimo Aculco", siendo sus linderos "por el oriente con el rancho de La Cieneguilla, perteneciente a la hacienda de Arroyozarco; por el poniente con el rancho de Xan[?], perteneciente a don Juan de Dios Martín y demás consortes, por el norte con el rancho de Fondó, que es de don Alonso Saldívar, y por el sur, con las tierras de la hacienda de Totó, perteneciente a don Juan del Castillo". Lo podemos ubicar así más o menos por la zona que actualmente se llama Barrancas. Tenía pocas tierras abiertas al cultivo, apenas "tres fanegas de maíz", y el resto de eran buenos pastizales, con un río que pasaba por ellas y un ojo de agua. Todo con valor de unos 1450 pesos.

Más allá de la importancia de su venta para la historia de la propiedad en Aculco, el remate público del rancho nos permite saber cómo se llevaban a cabo los pregones en nuestro pueblo en el último tercio del siglo XVIII. Una costumbre que se perdió en algún momeno del siglo XIX, cuando el remate de propiedades comenzó a publicitarse de manera impresa, ya fuera en carteles o en publicaciones oficiales del gobierno. Por eso me gustaría hoy mostrarles precisamente la forma en que se pregonó esta subasta en 1766, tanto en Aculco como en Jilotepec.

Primer pregón. En el Pueblo de San Gerónimo Aculco en veinte y ocho de febrero de mil setecientos sesenta y seis años, estando en la plaza pública a las horas acostumbradas y en algún concurso de gente; a son de clarín y voz de pregonero se sacó a la almoneda el rancho que se versa, diciendo: "si hay quien haga postura a un sitio de estancia para ganado menor y rancho nombrado Almoloya alias Toxindehe, que se haya en términos de este partido, y pertenece a los hijos y herederos de don Gabriel Lorenzo Magos, difunto, indio principal que fue de esta doctrina, de cuyo pedimento y superior mandato del excelentísimo señor virrey de este reino sale de la almoneda para su venta y remate, bajo el aprecio y avalúo que de él está hecho en la cantidad de un mil cuatrocientos y cincuenta pesos, parezca y se le admitirá". Y no pareció persona alguna que hiciera postura.

Y para que conste lo asiento por diligencia, que firmé con los testigos de mi asistencia, siéndolo presentes don Joseph Francisco García, don Joseph Ciriaco Godoy y don Ignacio Sánchez, vecinos de este pueblo = doy fe. Manuel Joseph de los Ríos. De asistencia, Antonio Morales. De asistencia, Joseph de Mendoza.

2o. En primero de marzo de dicho año, en este pueblo de San Gerónimo Aculco se dio otro pregón como el antecedente a el referido rancho, y no pareció postor, fueron testigos a más de los de mi asistencia, don Joseph Francisco García, don Joseph Ciriaco Godoy, don Ignacio Sánchez = M. Ríos de asistencia. Antonio Morales. Bachiller Joseph de Mendoza.

3o. En el referido pueblo en dos días del mes de Marzo, después de celebrado el Santo Sacrificio de la Misa Mayor en la iglesia parroquial, entre mucho concurso de gente por ser día de tianguis, se dio otro pregón a el referido rancho, y no resultó postor. Fueron testigos a más de los de mi asistencia, don Joseph Francisco García, don Joseph Ciriaco Godoy, don Ignacio Sánchez = M. Ríos de asistencia. Antonio Morales. Bachiller Joseph de Mendoza.

Diligencia. El mismo día dos de marzo de dicho año, quedaron fijados en este pueblo de San Gerónimo Aculco, en parte pública, rotulones que contienen el efecto de la almoneda de este rancho, para que ocurran el postor o postores que hubiere, a la cabecera de Xilotepec, donde se proseguirán los pregones, como está mandado en el auto antecedente. Y para que conste lo asiento por diligencia que firmé con los testigos de mi asistencia, siéndolo presentes los mencionados arriba = doy fe = de asistencia M. Ríos de asistencia. Antonio Morales. Bachiller Joseph de Mendoza.

4o. En el pueblo de Xilotepec, en tres de marzo de dicho año, estando en la plaza pública a las horas acostumbradas, a son de clarín, y por voz de Lorenzo de la Cruz, indio que hace oficio de pregonero, se dio otro pregón como el primero, a el rancho que se versa en estas diligencias, y no pareció persona alguna que hiciera postura. Fueron testigos, a mas de los de mi asistencia, don Joseph de Llanos, don Joaquín Legorreta y Clemente Maldonado, vecinos de este pueblo = doy fe. M. Ríos de asistencia Joseph de Mendoza, de asistencia Joseph Valdivieso.

5o. En el Pueblo de Xilotepec, en cuatro días del referido mes y año, se dio otro pregón a el citado Rancho, y no pareció postor. Testigos, a mas de los de mi assistencia, Don Joseph de Llanos, Don Joaquín de Legorreta y Clemente Maldonado.= M. Ríos de asistencia Joseph de Mendoza, de asistencia Joseph Valdivieso.

En parecidos términos continuó el pregón diario hasta el 30 de marzo, cuando finalmente don Ildefonso Saldívar, propietario del vecino rancho de Fondó, presentó postura por Toxindehé por la cantidad del avalúo, en los siguientes términos:

Hago postura a el sitio de Tossindeje, que se ha estado pregonando públicamente, por bienes de don Gabriel Magos, ya difunto, el que se halla apreciado por peritos inteligentes en la cantidad de un mil quatrocientos y cincuenta pesos, en los mismos que hago la postura, o en lo más que otro diere, alegando, como alego, ser poseedor de dicho rancho por arrendamiento corriente, acrredor y colindante, con dinero de contado, el que pondré de manifiesto.

Aunque la autoridad aceptó esta postura, todavía hubo un pregón más al día siguiente para cumplir los treinta días de pregones que ordenaba la ley. Finalmente, el 8 de abril de 1766, don Manuel José de los Ríos, teniente alcalde mayor de la provincia de Xilotepec, llevó a cabo la ceremonia en que se remató la propiedad a Saldívar, que incluía una última solicitud de posturas que mejoraran la suya:

"Si hay quien puje y mejore la portura, parezca y se le admitirá la que hicere afianzando",y en esta conformidad se estuvo repitiendo el pregón, sin que hubiera resultado otro algún postor; y siendo ya cerca de las doce, y repetídose varias veces el pregón, sin haber habido, como no hubo, otro ningún pastor, y estando presentes la parte Clemente Joseph de Magos y el licitador don Ildefonso Saldivar, se le instó por mi dicho teniente a efecto de que adelantase alguna cosa más en su postura, o en algún modo la mejorase, lo que no tuvo efecto, y se ratificó en hacerla en los términos y condiciones que la tiene hecha, a cuyo tiempo dio el reloj para las doce en la iglesia parroquial, y se continuó el pregón diciendo: "un mil quatrocientos y cincuenta pesos dan por el rancho de Almoloya, alias Toxindehe, sito en términos del partido de San Gerónimo Aculco de esta jurisdiccion, y se compone de un sitio para ganado menor, si hay quien puje y mejore la postura, parezca, y se le admitirá la que hiciere, afianzando que se ha de rematar dada la hora: ¡con que apercibo, que apercibo, que apercibo de remate!". Y dada que fue la plegaria, y no habiendo habido quien mejorase la postura, dijo el pregonero: "pues que no ay quien puje, ni mejore la postura de los un mil quatrocientos y cincuenta pesos en que la tiene hecha don Ildefonso Saldívar, ¡que buena, que buena, que buena pro le haga!". Y en estos términos quedó librado el remate del mencionado rancho de Toxindehé, en el susodicho don Ildefonso Saldívar.

Por cierto, las palabras Almoloya, en náhuatl, y Toxindejé, en otomí, son equivalentes: significan "manantial", "donde brota el agua", aunque al parecer la transcripción correcta en otomí debió ser "Poxindejé".

 

FUENTE:

AGN, Tierras, vol. 2183, exp. 1. f. 1. "Ynformación de utilidad sobre la venta de un rancho que solicitan Clara Francisca Pérez y su hijo Clemente Joseph Magos, yndios de la jurisdicción de Xilotepec".