La implantación de la educación socialista en México fue uno de los proyectos más controvertidos del Estado posrevolucionario. Impulsada bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas, la reforma al artículo 3o. constitucional de 1934 estableció que la enseñanza impartida por el Estado debía ser socialista, excluir toda doctrina religiosa y formar en los alumnos una conciencia colectiva orientada hacia la justicia social y la transformación económica del país. Más que un simple cambio pedagógico, la medida buscaba consolidar la autoridad del nuevo régimen revolucionario en el campo y en las ciudades y combatir la influencia de la Iglesia. Tal como lo señaló el "Jefe Máximo de la Revolución", Plutarco Elías Calles, en su discurso de Guadalajara del 21 de julio de 1934, buscaban apoderarse "de las conciencias de la niñez, de las conciencias de la juventud porque son y deben pertenecer a la Revolución".
La educación socialista encontró fuertes resistencias, pero también abrió un amplio debate sobre el papel de la educación en la construcción de la nación moderna y en la definición de la identidad ideológica del México del siglo XX. En la Universidad Nacional, por ejemplo, se discutió si la institución también debía alinearse o no a la ideología del Estado. El exrector Antonio Caso estaba en contra de ello, mientras que el director de la Escuela Nacional Preparatoria, Vicente Lombardo Toledano, estaba a favor. Aunque por el momento el bando ideologizado triunfó, al cabo del tiempo esta discusión fortaleció la defensa de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra.
En Aculco, como en el resto del país, se implantó también en aquellos años la educación socialista. De esta etapa, sin embargo, lo desconocemos casi todo, por resultra muy interesante la pequeña crónica que hoy quiero mostrarles, que se refiere al trabajo en esos tiempos de la escuela rural de la comunidad de Bañé, ubicada al norte de la cabecera municipal. En realidad, poco se refiere directamente a la ideologización de la educación. Más bien se trata de una lista de acciones meritorias en su pequeña escala. El artículo fue publicado en el periódico El Nacional el 22 de junio de 1935:
REAFÍRMASE LA ESCUELA SOCIALISTA
Paulatina, pero firmemente, la nueva escuela creada al reformarse el artículo tercero de la Constitución, va afirmándose en toda la República, siendo los habitantes de nuestras extensas zonas rurales, los primeros en sentir y palpar sus beneficios. Con los informes oficiales que dan fe de este arraigo, acaba de rendirse un importante reporte a la Secretaría del Ramo, especialmente en lo que hace a la implantación de la Escuela Socialista en el Estado de México.
A este particular, el señor profesor Carlos Flores Zamora, Jefe del Departamento de Enseñanza Rural, ha reunido las informaciones de cada uno de los diversos sectores rurales del Estado de México, documentación que, por su importancia, transcribimos a continuación.
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LO QUE SE LOGRÓ EN BANÉ
Interesante, sin género de duda, resulta Vicenta H. Arce, Directora de la Escuela de Bané, Aculco, Méx., que dice: "Se han celebrado todas las fiestas patrias y actos que el calendario escolar señala, en el teatro al aire libre. Con el fin de realizar y llevar a mejor éxito la campaña antialcohólica, verificada en las fiestas sociales, hablándoles a los concurrentes de los daños que traen toda clase de vicios, particularmente el alcohol y el fanatismo, aconsejándoles sustituyeran lo anterior por el deporte y la lectura.
"Con la colaboración del vecindario se han estado efectuando campañas prohigiene, profilaxia, que están dando por resultado una mejor indumentaria en los habitantes y aseo individual.
"Buen número de personas están siendo vacunadas; los niños están atendidos, y el aseo de la dentadura se está llevando a cabo de modo cotidiano.
"Las niñas confeccionan sencillas prendas de vestir, así como costuritas útiles y adecuadas a su trabajo. En la escuela rural, se hacen dulces sencillos y aun se utilizan los productos que se obtienen, para la compra de útiles escolares.
"La Sociedad de Madres de Familia colabora con la escuela: un gabinete rústico de aseo tenemos instalado en el plantel, y no descuidamos el baño semanario que llevan a cabo en un río vecino. Estamos instalando filtros en los hogares, para tomar agua potable.
"Se practica con empeño el deporte y algunos encuentros hemos tenido, que han servido, por cierto, para unir a los habitantes con íntimos lazos de solidaridad".
Como trabajo material, "pintó la escuela, ventanas y puertas, dejándola lista para la inauguración". Construyó la casa del maestro y aun el teatro al aire libre.
Atiende con esmero el jardín escolar que está floreciente; en la huerta escolar planta árboles de la región y hace un experimento del cultivo de la linaza.
Con los productos de la parcela escolar, compró ladrillos para el piso de la casa del maestro. Colocó una campana en la escuela, para llamar las horas de entrada a los alumnos y, cosa curiosa, la inscripción de 81 alumnos, es casi igual a la asistencia ordinaria diaria.
El piso del salón de clase está ahora cimentado; la magnífica lámpara de gasolina que ilumina nuestras clases nocturnas, fue comprada, y se construyó la casa-habitación que ocupa.
Aquella pequeña escuela de Bañé —una sencilla construcción de piedra, de perfil mixtilíneo— se mantiene, por fortuna, todavía en pie y hoy funciona como biblioteca de la Escuela Primaria Emiliano Zapata. Pero más interesante aún sería saber qué memoria dejaron aquellos años entre los pobladores; si alguien recuerda todavía a la maestra Vicenta H. Arce, y si la implantación de la educación socialista representó para ellos una experiencia liberadora o una indebida injerencia del Estado en la formación de la infancia local.
La desaparición de la educación socialista en México ocurrió de manera gradual durante la década de 1940, conforme el Estado posrevolucionario abandonó el tono radical del cardenismo y buscó una política de conciliación nacional. Bajo el gobierno de Manuel Ávila Camacho, quien se definía públicamente como creyente, disminuyó la confrontación con la Iglesia y se promovió una visión más moderada de la enseñanza pública. Finalmente, en 1946, el artículo 3o constitucional fue reformado para eliminar el carácter socialista de la educación y sustituirlo por una orientación “democrática”, centrada en la unidad nacional, el desarrollo científico y la convivencia plural. Con ello, el Estado mexicano dejó atrás el proyecto de formación ideológica revolucionaria que había caracterizado a los años treinta y abrió paso a un modelo educativo más pragmático y menos doctrinario.
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Antes de concluir, permítante hacer un comentario etimológico sobre el significado del nombre de Bañé. En su libro Onomatología del Estado de México (1894), Manuel de Olaguíbel propone que ese nombre es corrupción de la palabra otomí baduí, a la que le atribuye el significado de "corona de flores". Miguel Ángel Nolasco Álvarez en la Monografía municipal de Aculco de 1997 añade respecto a esa traducción que "sirve para referirse a un camino de flores, también sirve para identificar a un arroyo largo con agua, en la misma lengua". Pero afirma también que "la gente que domina la lengua otomí dice 'Lugar donde el agua lleva hojarasca'". Yo considero erradas por completo estas etimologías por la siguiente razón: la palabra hñe en otomí significa "barranca" y eso es precisamente lo que caracteriza al lugar: se halla casi a orillas de la barranca por la que corre el arroyo Zarco y que separa el territorio municipal de Aculco del de Polotitlán. De manera que su nombre debe estar ligado indudablemente con ese significado, barranca. "barranca grande" se dice dähñé en otomí y la semejanza con el nombre actual de Bañé me hace pensar que bien podría ser esta su etimología correcta.
































