sábado, 9 de mayo de 2026

Una cacería en Arroyozarco en honor al gobernador del Estado de México (1922)

A principios de la década de 1920 gobernaba el Estado de México el general obregonista Abundio Gómez (1889-1967), originario de Tetipac, Guerrero. Fue designado gobernador para el periodo 1921-1925, inmediatamente después de la Rebelión de Agua Prieta y del asesinato del presidente Venustiano Carranza, en una etapa todavía marcada por la inestabilidad política y militar de la Revolución. Durante su administración emprendió una reorganización de la hacienda pública estatal e impulsó una política fiscal más activa, que incluyó nuevos gravámenes a la minería y al comercio, aunque posteriormente moderó algunas de esas cargas. Su gobierno promovió además un amplio reparto agrario que benefició sobre todo a comunidades del oriente y del norte de la entidad.

En enero de 1922, el Club Cinegético “30-30” de Jilotepec, presidido por el doctor Ricardo Martínez, decidió invitar al gobernador Abundio Gómez a una cacería en los terrenos de la hacienda de Arroyozaco. En la organización participaron también los hermanos Ezeta Huitrón —Leopoldo, Alfredo y Alfonso—, a quienes Íñigo Laviada describe en su precioso libro Vida y muerte de un latifundio como “los tres alegres y parranderos, derrochadores y aficionados al juego”. Laviada les dedica incluso un capítulo entero: “Los Ezeta, propietarios de Calpulalpan”:

Alfredo bebía por toda la familia. Vivían en Calpulalpan con sus padres y eran obligados a dejar su cama temprano. Salían al camino y se acostaban de nuevo en cualquier lugar sombreado, sobre el duro suelo, para completar el sueño, pues se acostaban de madrugada. Saqueaban la despensa y la bodega de vinos y rompían las vajillas. Heredaron el buen humor de su tío Mariano Ezeta que en los carnavales paseaba por Toluca disfrazado y montado en un toro. Alfredo Ezeta era un hombre culto, simpático y guapo. Su alcoholismo no desmerecía su encanto personal. De 1911 a 1913, desde las postrimerías del porfiriato hasta el gobierno del general Victoriano Huerta, fue jefe político de Jilotepec, cargo a que había desempeñado su abuelo 40 años antes. Leopoldo Ezeta Huitrón fue ayudante del general José Vicen-te Villada , gobernador del Estado de México desde 1889 hasta su muerte en 1904.

Alfonso, como sus hermanos, había participado también en la administración porfiriana y había sido administrador de rentas en Otumba en 1910. Pero los hermanos supieron acomodarse en el México posrevolucionario, por lo menos por un tiempo. Leopoldo, el mayor, fue electo diputado al Congreso del Estado de México por el distrito de Jilotepec en 1921.

Además del gobernador, el Club y los alegres hermanos Ezeta invitaron, entre otros, a don Manuel Pérez Treviño, jefe del Estado Mayor del presidente Obregón, Jesús R. Madrigal, jefe de las Operaclones Militares en el Estado de México, a los coroneles Filiberto y Margarito Gómez, hermanos del gobernador, al licenciado Enrique Landa Berriozábal (que, como esposo de una de las herederas de la hacienda Arroyozarco, Guadalupe Verdugo, de alguna manera actuaría como anfitrión), el juez Alberto Gómez Jáuregui, el ingeniero Adolfo de Rosenzweig, Jorge Prieto Laurens, por entonces diputado al Congreso de la Unión, el poblano Froylán C. Manjarrez, que fue el constituyente más joven en el Congreso de 1917, Rubén Vizcarra, también diputados y Esteban Huitrón, presidente municipal de Jilotepec. Una nutrida y selecta concurrencia, pues, en la que predominaban los políticos.

¿Qué piezas cobrarían en Arroyozarco los improvisados cazadores? Una breve nota publicada en la sección "Ecos de la Repúiblica" del periódico El Demócrata el 28 de enero de 1922 nos da una idea suscinta: "abunda el pato, la liebre, la codorniz y el venado". Tomando en cuenta la época del año, el invierno, es posible en efecto que abundaran los patos migrantes en el mayor de los vasos de la hacienda, la presa de Huapango. Copio Aquí la transcripción de la nota entera:

MËXICO
Se ha Organizado una Cacería en Honor del Gobernador del Estado
Correspondencia especiai para EL DEMOCRATA.
TOLUCA, Méx., 26 de enero.- Persona que acaba de llegar a esta ciudad, procedente del lejano Distrito de Jilotepec de Abasolo, se sirvió informarme que los señores Leopoldo, Alfredo y Alfonso Ezeta, en unión del Club Cinegético de aquella villa, y que se denomina "30-30", han organzado una cacería en honor del señor general Abundio Gómez, la cual se llevará a cabo, en la pintoresca hacienda de "Arroyozarco", en cuyos lugares abunda el pato, la liebre, la codorniz y el venado. Cacería, que promete ser muy interesante, serán invitadas las personas siguientes: señores general don Manuel Pérez Treviño, jefe del Estado Mayor del ciudadano Presidente de la República y Jesús R. Madrigal, jefe de las Operaciones Militares en el Estado, coroneles Filiberto y Margarito Gómez. licenciado Enrique Landa Berriozábal, Alberto Gómez Jáuregui, ingeniero Adolfo de Rosenzweig, Jorge Prieto Laurens, Froylán C. Manjarrez y Rubén Vizcarra, diputados al Congreso de la Unión, doctor Ricardo Martínez, presidente del club antes referido, y Esteban Huitrón, Presidente Municipal del Municipio de Jilotepec, y otras personas más.

Pero, como pasa en tantas ocasiones, no hay noticias de que esta cacería se haya llevado a efecto. Quizá en algún desconocido archivo duerme el documento que nos permitiría comprobarlo.