Javier Lara Bayón (con la colaboración de Víctor Manuel Lara Bayón) Arroyozarco, puerta de Tierra Adentro Toluca, Instituto Mexiquense de Cultura, 2003 400 pp., ilustraciones y mapas
La hacienda de Arroyozarco llegó a ser a principios del siglo XX la segunda propiedad más extensa del Estado de México, detrás sólo de la legendaria hacienda La Gavia. Pero más que una finca agrícola y ganadera, Arroyozarco fue un complejo económico que llegó a contar con ferrocarril propio, aserraderos, un conjunto de grandes represas... No en vano ya desde fines del siglo XVIII esta posesión fue calificada como "la mejor del reino".
Su situación sobre el viejo Camino Real de Tierra Adentro, justamente a la mitad del trayecto entre las ciudades de México y Querétaro, le atrajo las ventajas económicas del intenso tránsito por esa vía, pero también la convirtió en punto estratégico para las operaciones militares que desde la Guerra de Independencia y hasta el Porfiriato llenaron el siglo XIX mexicano.
A través de las páginas de Arroyozarco, puerta de Tierra Adentro, el lector podrá adentrarse en un rico pasado de más de cuatrocientos años de vida de este latifundio, en el que se engarzan los hechos, las leyendas y la tradición oral.
Arroyozarco, puerta de Tierra Adentro, obtuvo el Premio Banamex "Atanasio G. Saravia" de Historia Regional Mexicana 1998-1999, en la categoría de investigaciones no académicas.

Así lucían hasta hace algunos meses las banquetas de la Calle Morelos, con una anchura adecuada para el tránsito peatonal.
Así lucen ahora las renovadas banquetas. Obsérvese la disminución de anchura, la colocación de arbustos que más parecen trampas para el peatón y el extraño borde, totalmente inadecuado para un sitio con las acaracterísticas urbanas de Aculco.
Esta portada de piedra, con dintel curvo un poco irregular, es la más cercana a la esquina de las dos que sobreviven. Hoy en día tapiada, antaño tuvo una hermosa puerta claveteada.
A diferencia de la anterior, esta portada aún sirve de entrada a una bodega. Sus jambas, demasiado gruesas para un vano de sus dimensiones, así como la falta del dintel original -reemplazado por una trabe de concreto- hacen suponer que pudo tratarse de una portada más grande que fue reducida al cambiar de uso.
Al fondo, la Casa del Puente a principios de la década de 1970.
Este era el aspecto interior del portal de la Casa del Puente a principios de la década de 1960. El arco del fondo se abre hacia la calle Iturbide, que tiene como remate el Ojo de Agua. Nótense a la izquierda las vigas que sostenían el balcón del mirador de esta casa.
En esta fotografía de 1959, la casa muestra ya algún deterioro, pero se conserva íntegra. Obsérvese la segunda planta que asoma sobre el portal y, a la derecha, a un nivel ligeramente más bajo, parte del mirador con columnas de madera.
La remodelación de 1974 dio este limpio aspecto a lo que sobrevivía entonces de la Casa del Puente. A la derecha, la casa de don Loreto Alcántara, que al extenderse en la década de 1920 hacia la Plaza José María Sánchez y Sánchez la dejó prácticamente convertida en una calle.
Esta fotografía muestra lo que en 1974 se conservaba de la fachada principal de la casa: el portal y la portada principal en la primera de las fracciones en que se divisió la casa y dos cuartos hacia la calle de Iturbide, a los que corresponden los tres vanos de la derecha.
La misma vista, en la actualidad. Los restos de la segunda fracción de la Casa del Puente han sido demolidos y en su lugar se ha levantado una casa nueva que reutiliza algunas piedras antiguas (como las jambas y dinteles de los vanos de la planta baja). Aunque la volumetría de la casa se acerca a la original, los acabdos rústicos difieren mucho.
Vista desde el portal de la Casa del Puente en nuestros días. El espacio abierto a espaldas de la Presidencia Municipal, en el que originalmente debíó haberse construido una segunda ala de ésta, le ha dado sentido nuevamente al nombre de Plazuela José María Sánchez y Sánchez.
Así lucía el Portal del 5 de Mayo en septiembre de 1925, cuando sirvió de marco para la foto que retrata a los premiados en las carreras de cintas realizadeas con motivo de las fiestas patrias de aquel año. Se puede observar el letrero de la tienda, así como una serie de carteles como programas de las propias fiestas patrias, manifiestos políticos del gobernador del Estado de México, etcétera. Apenas asoma en la parte superior el bajo pretil de la planta alta.
En esta fotografía, contemporánea de la anterior pero lamentablemente muy mala, se aprecia una vista mucho más completa del portal. Lo más notable aquí es la vista de la planta alta, que como se ve tenía un corto pretil -adornado con macetas- apoyado sobre las vigas caladas de la cubierta de la planta baja, sobre el que se desplantaba la base de mampostería de tres columnitas de madera que coronadas por sencillas zapatas sostenían la viguería calada del terrado, desaguado por una serie de tubos de barro o más probablemente de metal. Sobre todo el conjunto, asoma un extraño remate de ladrillo que parece inconcluso.
Hacia 1960, así lucía el extremo del Portal del 5 de Mayo. Las bases de los pilares de la planta baja se han desgastado. La planta alta ha sido reconstruida casi por completo: obsérvese como el pretil se ha remetido algunos centímetros y ya no se apoya en el extremo de las vigas de la cubierta de la planta baja, quedando éstas expuestas a la intemperie. Además, no se le ha vuelto a cubrir con aplanados. Ya no aparecen las alegres macetas y las columnas de madera han sido reemplazadas pr sencillos pilares cuadrados de piedra blanca. El techo plano de viguería y terrado, con sus tubos y remate, ha desaparecido y en su lugar se observa un tejado.
Durante la remodelación de 1974, se construyó una banqueta de piedra de recinto y adoquines que sustituyó la rampa empedrada que daba acceso al portal. El pretil de la planta alta fue aplanado y el conjunto fue pintado de blanco como todo Aculco. Los pilares de piedra de esta segunda planta fueron cubiertos con aplanados hasta lograr la anchura de los de la planta baja y se les construyó un capitel de ladrillo aplanado pintado de rosa que intentaba parecerse a los que de aquéllos.
Aspecto actual del Portal del 5 de mayo. Hará unos diez años, las basas de cantera rosa de sus pilares fueron restauradas con mucho acierto, recuperándose su forma original ya casi totalmente desgastada. Pocos años después, el portal de la planta alta sufrió un colapso y los propietarios de la casa aprovecharon para devolverle un poco de su apariencia original, colocando en lugar de los pilares falseados los pilares de madera que aquí se observan, mucho más cercanos a su apariencia original.
Más allá del bello portal, la casa que lo acoge se ha conservado también en notable buen estado. Aquí se observa la presencia que tiene hacia la Plazuela Hidalgo, lugar que en tiempos pasados recibió el nombre de "Plaza del 5 de Mayo" a causa de la tienda en el portal. La casa abarca desde el portal en el extremo izquierdo hasta la puerta de la cerrajería, a la derecha del monumento a Miguel Hidalgo. A su derecha, la Casa de la Panadería de don Félix.
En esta foto actual se observa el ángulo que forman las dos fachadas de la casa del Portal del 5 de mayo hacia la Plazuela Hidalgo. La composición es sencillísima: dos accesos en la planta baja y un balcón en la planta alta del lienzo que mira hacia el sur, y un pequeño acceso - que es la entrada principal de la casa - en el lienzo que mira hacia el poniente.
En esta vista de los años 40 se ve lo poco que ha cambiado el lienzo que mira al sur reseñado en la fotografía anterior y que aquí se observa al fondo, visto desde la subida al atrio de la parroquia. Como diferencias más notables, se aprecia que sólo hay un vano en la planta baja y que el balcón lleva una reja de madera.
La fachada hacia la calle de Morelos de la Casa del Portal del 5 de Mayo, no se ha conservado tan bien como el resto del inmueble. A la extrema derecha, asoma un balcón antiguo que pertenece al inmueble descrito. Enseguida, tres accesorias construidas en su corral que aún se encuentran dentro del predio principal. Despúes, una casa nueva construida también en los corrales que afortunadamente se inserta adecuadamente al conjuntto urbano de Aculco y que en su patio ha preservado el pozo original de esta casa. A continuación de esta, otra casa nueva también levantada en los corrales, que afortunadamente se asoma con sencillez a la calle.
