sábado, 7 de marzo de 2026

Pregones

En el año de 1766 el rancho de Almoloya, por otro nombre Toxindejé en lengua otomí, dentro de la jurisdicción de Aculco, salió a público remate después de que le fuera embargado a sus dueños, los herederos de su dueño anterior don Gabriel Lorenzo Magos (su viuda Clara Francisca Pérez, su hijo Clemente Joseph y por lo menos otra hija menor), principalmente debido a deudas. Este rancho era una posesión muy antigua, que databa de tiempos del virrey don Luis de Velasco y se hallaba desde su origen en manos de la pequeña nobleza otomí de la región, aquellos que en los viejos documentos aparecen calificados como "principales" o "caciques". La dueña original fue la india principal doña Ana de Granada.

El rancho de Toxindejé se hallaba "como a distancia de una legua, poco más o menos, de este pueblo de San Gerónimo Aculco", siendo sus linderos "por el oriente con el rancho de La Cieneguilla, perteneciente a la hacienda de Arroyozarco; por el poniente con el rancho de Xan[?], perteneciente a don Juan de Dios Martín y demás consortes, por el norte con el rancho de Fondó, que es de don Alonso Saldívar, y por el sur, con las tierras de la hacienda de Totó, perteneciente a don Juan del Castillo". Lo podemos ubicar así más o menos por la zona que actualmente se llama Barrancas. Tenía pocas tierras abiertas al cultivo, apenas "tres fanegas de maíz", y el resto de eran buenos pastizales, con un río que pasaba por ellas y un ojo de agua. Todo con valor de unos 1450 pesos.

Más allá de la importancia de su venta para la historia de la propiedad en Aculco, el remate público del rancho nos permite saber cómo se llevaban a cabo los pregones en nuestro pueblo en el último tercio del siglo XVIII. Una costumbre que se perdió en algún momeno del siglo XIX, cuando el remate de propiedades comenzó a publicitarse de manera impresa, ya fuera en carteles o en publicaciones oficiales del gobierno. Por eso me gustaría hoy mostrarles precisamente la forma en que se pregonó esta subasta en 1766, tanto en Aculco como en Jilotepec.

Primer pregón. En el Pueblo de San Gerónimo Aculco en veinte y ocho de febrero de mil setecientos sesenta y seis años, estando en la plaza pública a las horas acostumbradas y en algún concurso de gente; a son de clarín y voz de pregonero se sacó a la almoneda el rancho que se versa, diciendo: "si hay quien haga postura a un sitio de estancia para ganado menor y rancho nombrado Almoloya alias Toxindehe, que se haya en términos de este partido, y pertenece a los hijos y herederos de don Gabriel Lorenzo Magos, difunto, indio principal que fue de esta doctrina, de cuyo pedimento y superior mandato del excelentísimo señor virrey de este reino sale de la almoneda para su venta y remate, bajo el aprecio y avalúo que de él está hecho en la cantidad de un mil cuatrocientos y cincuenta pesos, parezca y se le admitirá". Y no pareció persona alguna que hiciera postura.

Y para que conste lo asiento por diligencia, que firmé con los testigos de mi asistencia, siéndolo presentes don Joseph Francisco García, don Joseph Ciriaco Godoy y don Ignacio Sánchez, vecinos de este pueblo = doy fe. Manuel Joseph de los Ríos. De asistencia, Antonio Morales. De asistencia, Joseph de Mendoza.

2o. En primero de marzo de dicho año, en este pueblo de San Gerónimo Aculco se dio otro pregón como el antecedente a el referido rancho, y no pareció postor, fueron testigos a más de los de mi asistencia, don Joseph Francisco García, don Joseph Ciriaco Godoy, don Ignacio Sánchez = M. Ríos de asistencia. Antonio Morales. Bachiller Joseph de Mendoza.

3o. En el referido pueblo en dos días del mes de Marzo, después de celebrado el Santo Sacrificio de la Misa Mayor en la iglesia parroquial, entre mucho concurso de gente por ser día de tianguis, se dio otro pregón a el referido rancho, y no resultó postor. Fueron testigos a más de los de mi asistencia, don Joseph Francisco García, don Joseph Ciriaco Godoy, don Ignacio Sánchez = M. Ríos de asistencia. Antonio Morales. Bachiller Joseph de Mendoza.

Diligencia. El mismo día dos de marzo de dicho año, quedaron fijados en este pueblo de San Gerónimo Aculco, en parte pública, rotulones que contienen el efecto de la almoneda de este rancho, para que ocurran el postor o postores que hubiere, a la cabecera de Xilotepec, donde se proseguirán los pregones, como está mandado en el auto antecedente. Y para que conste lo asiento por diligencia que firmé con los testigos de mi asistencia, siéndolo presentes los mencionados arriba = doy fe = de asistencia M. Ríos de asistencia. Antonio Morales. Bachiller Joseph de Mendoza.

4o. En el pueblo de Xilotepec, en tres de marzo de dicho año, estando en la plaza pública a las horas acostumbradas, a son de clarín, y por voz de Lorenzo de la Cruz, indio que hace oficio de pregonero, se dio otro pregón como el primero, a el rancho que se versa en estas diligencias, y no pareció persona alguna que hiciera postura. Fueron testigos, a mas de los de mi asistencia, don Joseph de Llanos, don Joaquín Legorreta y Clemente Maldonado, vecinos de este pueblo = doy fe. M. Ríos de asistencia Joseph de Mendoza, de asistencia Joseph Valdivieso.

5o. En el Pueblo de Xilotepec, en cuatro días del referido mes y año, se dio otro pregón a el citado Rancho, y no pareció postor. Testigos, a mas de los de mi assistencia, Don Joseph de Llanos, Don Joaquín de Legorreta y Clemente Maldonado.= M. Ríos de asistencia Joseph de Mendoza, de asistencia Joseph Valdivieso.

En parecidos términos continuó el pregón diario hasta el 30 de marzo, cuando finalmente don Ildefonso Saldívar, propietario del vecino rancho de Fondó, presentó postura por Toxindehé por la cantidad del avalúo, en los siguientes términos:

Hago postura a el sitio de Tossindeje, que se ha estado pregonando públicamente, por bienes de don Gabriel Magos, ya difunto, el que se halla apreciado por peritos inteligentes en la cantidad de un mil quatrocientos y cincuenta pesos, en los mismos que hago la postura, o en lo más que otro diere, alegando, como alego, ser poseedor de dicho rancho por arrendamiento corriente, acrredor y colindante, con dinero de contado, el que pondré de manifiesto.

Aunque la autoridad aceptó esta postura, todavía hubo un pregón más al día siguiente para cumplir los treinta días de pregones que ordenaba la ley. Finalmente, el 8 de abril de 1766, don Manuel José de los Ríos, teniente alcalde mayor de la provincia de Xilotepec, llevó a cabo la ceremonia en que se remató la propiedad a Saldívar, que incluía una última solicitud de posturas que mejoraran la suya:

"Si hay quien puje y mejore la portura, parezca y se le admitirá la que hicere afianzando",y en esta conformidad se estuvo repitiendo el pregón, sin que hubiera resultado otro algún postor; y siendo ya cerca de las doce, y repetídose varias veces el pregón, sin haber habido, como no hubo, otro ningún pastor, y estando presentes la parte Clemente Joseph de Magos y el licitador don Ildefonso Saldivar, se le instó por mi dicho teniente a efecto de que adelantase alguna cosa más en su postura, o en algún modo la mejorase, lo que no tuvo efecto, y se ratificó en hacerla en los términos y condiciones que la tiene hecha, a cuyo tiempo dio el reloj para las doce en la iglesia parroquial, y se continuó el pregón diciendo: "un mil quatrocientos y cincuenta pesos dan por el rancho de Almoloya, alias Toxindehe, sito en términos del partido de San Gerónimo Aculco de esta jurisdiccion, y se compone de un sitio para ganado menor, si hay quien puje y mejore la postura, parezca, y se le admitirá la que hiciere, afianzando que se ha de rematar dada la hora: ¡con que apercibo, que apercibo, que apercibo de remate!". Y dada que fue la plegaria, y no habiendo habido quien mejorase la postura, dijo el pregonero: "pues que no ay quien puje, ni mejore la postura de los un mil quatrocientos y cincuenta pesos en que la tiene hecha don Ildefonso Saldívar, ¡que buena, que buena, que buena pro le haga!". Y en estos términos quedó librado el remate del mencionado rancho de Toxindehé, en el susodicho don Ildefonso Saldívar.

Por cierto, las palabras Almoloya, en náhuatl, y Toxindejé, en otomí, son equivalentes: significan "manantial", "donde brota el agua", aunque al parecer la transcripción correcta en otomí debió ser "Poxindejé".

 

FUENTE:

AGN, Tierras, vol. 2183, exp. 1. f. 1. "Ynformación de utilidad sobre la venta de un rancho que solicitan Clara Francisca Pérez y su hijo Clemente Joseph Magos, yndios de la jurisdicción de Xilotepec".